No nos cansamos de recomendar el programa El Despertador, conducido por Gorka Rodríguez en RNE, cada día de lunes a viernes de 4 a 6 de la mañana, a una hora donde, precisamente, oír el despertador tan temprano para levantarte es duro. Pero menos si sintonizas con este programa, que siempre te dibuja una sonrisa en la cara, especialmente, cuando oímos al gran Quique 'Torito'. El colaborador menorquín normalmente siempre nos hace partir de risa con sus anécdotas, hablando de aventuras pasadas, erótico-festivas, antes de conocer a su querido marido, con quien llevan juntos 20 años (por ejemplo, cuando reveló el affaire que tuvo con una conocida presentadora catalana, o cuando reconoce que cuando estaba soltero, nunca repetía dos veces con la misma persona), o cuando ha compartido estudio con otra que tampoco tiene pelos en la lengua, como la maravillosa Alba Carrillo.

Pero aparte de la vertiente atrevida, divertida y desacomplejada del Torito, los que lo conocemos bien sabemos que también es una persona muy sentimental, que se emociona fácilmente y que de vez en cuando, nos conmueve con su fragilidad, como se vio a menudo en Masterchef Celebrity, donde abrió su corazón muchas veces ante los tres miembros del jurado. Ahora, el menorquín, se ha desnudado más que nunca para hacer una confesión que no había hecho nunca antes: "Nunca lo he contado. Nunca lo he verbalizado con palabras, pero es que no sé si meterme en esto o no". Hasta ahora.

Torito IG
Torito IG

Quique reconoce que le ha costado muchísimos años llegar a encontrar la felicidad, y eso que aparentemente, lo tenía todo en la vida, "tenía un buen marido, tenía un hijo fantástico, que era una fantasía pura como es actualmente, una buena casa, un buen dinero..., pero no era feliz", admite. Una felicidad que ahora sí siente, "desde hace como dos años, ahora sí la siento", a pesar de que revela un sentimiento que antes no había compartido públicamente: "Yo, durante muchos, muchos años, y ahora ya lo puedo decir claramente, he pasado por una depresión, pero de esas profundas, que me excusaba con el personaje de Torito para que se me viese bien", dice con la voz cortada de la emoción. "Pero no era feliz, y mira que lo tenía todo para serlo. Me costó tantísimo ser padre, luché tanto por serlo, que he estado durante años, buscando lo mejor para mi hijo, y en esa búsqueda de lo mejor para el niño a veces te anulas como persona, y llegó un punto que solo quería estar con mi hijo".

Torito, con su marido y su hijo en 'Masterchef Celebrity' TVE
Torito, con su marido y su hijo en 'Masterchef Celebrity' TVE

"Dejé de salir, de llamar a amigos...". Tenía una depresión de caballo. "No tuve los cojones, y perdona por la frase, de poder llamar a un especialista para que me ayudara. Y la búsqueda...", momento donde se emociona y tiene que detenerse unos segundos, "...la búsqueda de la felicidad de mi hijo me hizo un poco anularme. Y desde hace dos años dije: 'Mi hijo será igual de feliz o más si yo soy feliz conmigo mismo'". "Yo veo a tu hijo Nathan y es uno de los críos más felices que conozco, no sé si te sirve", le dice, cómplice, Gorka Rodríguez, buen amigo del Torito. "La verdad que sí. Mi vida ha sido él. Y durante años he tenido una enfermedad que no le había puesto nombre. Y cuando sales del pozo y tienes ganas de ir a currar, de quedar con amigos, de brindar y dices, ostras, me encuentro feliz. Cuando disfruta mi hijo, disfruto yo. Ahora ya estamos todos en sintonía".

Los que lo queremos, nos alegramos. Una valiente confesión, y necesaria, que puede ayudar a los que estén sufriendo lo mismo que sufrió él, y que ahora, afortunadamente, ya ha quedado atrás.