Ya hace días que os recomendamos la sección que cada semana regala Carles Francino a los oyentes del programa Morning Box de Los 40 Principales. Una sección donde el periodista y locutor catalán recuerda algunos momentos de su vida relacionados directamente con alguna canción que le remueve especialmente por dentro. Una nostalgia sonora y personal de unos momentos de su pasado o de su presente y, sobre todo, de personas que hacen que se emocione y nos emocione al recordarlas. A veces, los recuerdos de Carles son simpáticos, divertidos e incluso, hilarantes. Pero otros recuerdos conmueven y ponen la piel de gallina. Como el de esta semana.

Carles Francino, TV3
Carles Francino, TV3

Francino les confiesa a los conductores del espacio que hay un tema conocidísimo que le toca especialmente la fibra, una canción que todo el mundo relaciona inmediatamente con la película que la usó para su banda sonora, preciosa, que a Carles, más que un momento romántico, le recuerda un momento triste, la muerte de una persona muy cercana. Hablamos de la mítica Unchained melody, de The Righteous Brothers, que suena en Ghost, con Patrick Swayze y Demi Moore, por ejemplo, cuando los dos protagonistas están haciendo juntos una figura de barro... Una de las escenas más icónicas del cine que ya tiene 36 años, de una película que nos hizo llorar a todos a lágrima viva, especialmente al final:

Quien se emociona siempre que oye esta canción, no por 'Sam' y 'Molly' de la película, sino por su padre, es Carles. "La música sirve también para gestionar la pérdida y el duelo", dice él. Su padre murió el 1 de marzo de 1993, hace ya muchos años, poco después de que se estrenara, justamente, Ghost en los cines. "Murió muy joven, esas cosas que pasan, que te jubilas y patapam, un mieloma. Tres años antes se había estrenado 'Ghost' y esa canción de 'Melodía desencadenada', esa cosa maravillosa, desde entonces, cada vez que la escuchaba y que la escucho, me remueve". Un Francino que confiesa una pena que tendrá toda su vida: "El fin de semana anterior" a la muerte de su padre, "sabiendo que estaba muy mal mi padre, me vine a Madrid a trabajar y me llamaron a media tarde, y me sentí como un gilipollas por no haber aparcado el trabajo y quedarme ahí para poderme despedir de él".

"Me queda la música y me queda esta canción, sin ninguna duda", dice el bueno de Carles, lamentando aquella decisión. "Canción que cuando la escuchas, seguro que él también lo hace", le dice Javier Penedo. Francino tiene toda la razón. Le queda la música, le queda esta canción preciosa de Ghost y le quedan los muchísimos momentos y recuerdos todavía más bonitos que vivió con su padre.