Desde que se conocieron, conectaron enseguida. Dos almas gemelas, dos tipos que todo el mundo que los conoce, destaca de ellos que son todo bonhomía, buena gente. Dos presentadores, uno catalán y uno andaluz, que desde que cruzaron sus vidas, se han convertido en amigos íntimos. Y además, dos tipos que son muy de la broma, dos guasones, dos personas tremendamente divertidas, simpáticas y que a la mínima que pueden, se ponen a hacer coña. Hablamos de los grandes Raúl Gómez y Roberto Leal.
La amistad de Raúl y Roberto, las RR, viene de lejos, desde que se conocieron hace más de diez años, uniéndolos su pasión por correr. El catalán, que ha presentado diferentes programas sobre maratones, introdujo al andaluz en este deporte, y desde entonces, se han vuelto inseparables, yendo a correr juntos, haciendo planes de vacaciones juntos, con las respectivas familias o viendo un partido de la selección española en el pasado Mundial:
Su unión, sin embargo, no solo se limita a esto, sino que también hacen las delicias de los respectivos seguidores en redes o en televisión, cuando han compartido plató en Pasapalabra o cuando han participado de algún vídeo humorístico. Dos tipos que se lo pasan pipa riendo entre ellos y haciendo reír a la gente. Ya se lo dicen ellos mismos, "The idiots", con un emoticono de unos payasos.
Ahora, estos idiots entrañables han publicado un vídeo sensacional donde se les ve a ambos haciéndose un baño de espuma, de mucha espuma, mientras van haciendo poses y caras. Y es que se han hecho con un cañón de espuma. Y claro, en sus manos, locura al canto. Incluso, han hecho una oda a la espuma: "Espuma de mar, de cerveza, incluso a la espuma de afeitar. Hay quien persigue el éxito. Nosotros perseguimos burbujas. Los sabios buscaron el sentido de la vida. Nosotros encontramos un cañón de espuma. La espuma no juzga. Abraza. Oculta. Despeina. Todo en este mundo termina. Los imperios. Los romances de verano. El hielo del cubata. La batería del móvil. Pero durante unos instantes... fuimos seres de espuma. Criaturas efervescentes. Caballeros del jabón. Monjes del disparate. Hijos legítimos del detergente. Y si algún día preguntan qué hicimos con nuestras vidas, que respondan sin titubear: 'Hubo espuma. Muchísima espuma'. Espumadores oficiales". No hace falta que lo juren. Juzguen ustedes mismos.
Envidia sana. Se lo debieron pasar pipa. Roberto y Raúl, maravillosos. Por muchos años más siguiendo siendo tan amigos y regalando vídeos como estos que te dibujan una sonrisa en la cara.
