Banksy se hizo famoso por sus polémicos grafitis por las ciudades más conocidas del mundo. El artista prefiere proteger su identidad para dotar su labor de un gran misterio. También es activista y director de cine. Con su arte satírico critica temas sociales y políticos del momento. Se cree que es de Bristol y activo desde los 90. Su frase “¿debería juzgarse el grafiti al nivel del arte moderno? Por supuesto que no: es más importante”, en sus palabras ya deja su carácter provocador e irónico.

En su idea de arte moderno se encuentran las galerías de arte, los museos, las subastas. En ocasiones para él el arte es elitista, necesita explicación, depende del mercado y los expertos. Para él plasmar el arte en la calle es mucho “más importante”. Está en la calle, al alcance de todo el mundo, totalmente gratuito, lo llama “arte democrático”.
La diferencia entre el arte en los museos y el arte callejero
Sus grafitis suelen denunciar injusticias, cuestionar el poder, reaccionar al momento presente y hablar el lenguaje de la gente. Sin embargo, el arte institucional es en muchos casos únicamente decorativo, se adapta a lo que pide el mercado, y pierde totalmente la visión crítica. El arte que incomoda y habla ahora vale más que el que se conserva limpio en un museo, según Banksy.
Un cuadro de un museo puede tener un precio millonario, inalcanzable, el público solo será aquel que pague una entrada por verlo, y siempre le acompañará un texto largo explicándolo. A día de hoy suelen ser cuadros abstractos que se pueden interpretar de muchas formas.
En comparación con el grafiti, éste es una imagen directa que se proyecta en los ojos de la gente, es un mensaje muy claro, el impacto es inmediato, y el público, como decíamos es masivo. Para él arte es este último.
En su frase “debería juzgarse el grafiti al nivel del arte moderno” parece que menosprecie su trabajo, pero realmente está siendo irónico en sus palabras porque él vendría a decir que “no lo compares con algo menor”.
