Antonio Mateu Lahoz. Exárbitro valenciano que cuando estaba en activo, era nefasto como árbitro, y ahora que ha colgado las botas, o el silbato, y hace de comentarista para la COPE o Movistar+, todavía más. 

El exárbitro y ahora comentarista de Movistar+, Mateu Lahoz

Un tipo que ha disipado todas las dudas de quienes no tenían claro si era más merengue que Florentino, un anticulé que va de justo, cuando se le ve el plumero cada vez que abre la boca. Por ejemplo, en la ida de los cuartos de final de la Champions, en el Camp Nou, cuando el árbitro no pitó un penalti escandaloso a favor del Barça por manos de Pubill al coger el balón dentro del área: penalti clarísimo, "solo si se aplica el reglamento", a pesar de que él no lo habría aplicado por interpretarlo de una manera diferente. ¿Y en el partido de vuelta en el Metropolitano? Con la expulsión de Èric dijo: "Yo feliz de que vaya a verla", refiriéndose al árbitro yendo a ver qué decía el VAR, o diciendo que Gavi había hecho una entrada temeraria en un salto con Ruggeri donde el defensa del Atlético sangró... "Cuando le han abierto la mejilla a Fermín no ha dicho ni mu. Lances del juego. Lo de Vomistar es delictivo", recuerda Joan Poquí, indignado.

Un Mateu que ha dejado perplejos a los espectadores durante la debacle del Madrid en Champions a manos del Bayern de Munich. El Madrid, a la calle, y camino de un nadaplete muy celebrado en TV3. En Movistar+, sin embargo, perplejidad con la expulsión de Camavinga por doble tarjeta amarilla. De hecho, se oye cómo le sale del alma a otro comentarista, Guille Uzquiano, un expresivo y explícito "noooo" de disgusto al ver la tarjeta roja del árbitro al jugador del Madrid...

Después, una vez consumada la eliminación blanca, Mateu aparecía devastado, vendiendo milongas como que el árbitro no recordaba que Camavinga ya tenía una targeta amarilla (como insinuando que entonces, si lo hubiera recordado, no lo habría expulsado), y con una cara como si hubiera ido a un entierro:

"El árbitro se ha despistado", dice. El que no se despista es él diciendo lo que quiere la caverna madridista. Pues hala, para casa.