Mozart fue un virtuoso con sus manos. Se el conoció como el niño prodigio de la época. Por este motivo, el resto de músicos quedaban supeditados a su sombra, como es el caso de Antonio Salieri. Era como un antagonista en la historia. Entre ellos siempre hubo el mito de la rivalidad. La realidad es muy distinta. Salieri fue el arquitecto silencioso de la Viena musical, un creador admirado en su tiempo, maestro de los grandes y protagonista de una era de esplendor artístico.

El italiano también mostró desde niño un talento innato. Sus padres fallecieron cuando él era un niño y se hizo cargo de él Florian Gassmann, un compositor de la corte imperial, quien terminó siendo su mentor y lo llevó a Viena al descubrir su talento. Salieri creció y empezó a hacerse un nombre con cargos más altos. Se le designó Kapellmeister de la corte, el cargo más importante de la ciudad, y empezó a cobrar un salario anual superior a 3.000 florines. Es decir, cobraba más del doble que Mozart, según National Geographic.
Entre Mozart y Salieri no existía ningún tipo de rivalidad
No se sabe si realmente existe una rivalidad entre Salieri y Mozart porque todo fue creado por la literatura y el cine para darle más sentido a la historia. Observando los documentos de la época, se puede comprobar que entre ellos existió colaboración, competencia natural y respeto mutuo. De hecho, en 1784, ambos compusieron juntos la cantata “Per la ricupeata salute di Ofelia”. Salieri mantuvo en su repertorio varias obras religiosas de Mozart, supervisó interpretaciones y asistió a funciones de “La flauta mágica” junto a su alumna Caterina Cavalieri,
Mozart siempre reconoció el talento de Salieri, igual que el italiano el del niño prodigio. Antes de que Mozart fuese tan famoso en Viena, Antonio ya había estrenado más de 13 óperas en la ciudad y era considerado una figura central en la vida cultural local.
Se convirtió en uno de los compositores más influyentes de la época por su capacidad de adaptación. Era un músico muy versátil y era capaz de abordar la ópera seria como la bufa. Se adaptaba a la demanda de la corte y del público vienés.
Salieri también ejerció como profesor de varios músicos que han marcado la historia. Ludwig van Beethoven, Franz Schubert y Franz Liszt pasaron por sus clases y reconocieron su rigor y sabiduría. Como formador fue una pieza clave para la proyección de la música europea en el siglo XIX.
