José Mari Bakero. Mito del barcelonismo, no solo por el gol de cabeza milagroso en la Copa de Europa en Kaiserslautern, sino también, por su entrega, su espíritu competitivo y por su fútbol. Uno de los jugadores más emblemáticos del barcelonismo, en época del Dream Team, que después de colgar las botas, probó suerte unos años en los banquillos haciendo de entrenador, por ejemplo, fichando por el Polonia Warszawa de la primera división polaca en el año 2009. Y justamente de aquella época tiene un recuerdo que no se puede quitar de la cabeza, una experiencia desagradable que vivió su familia, y que ha compartido con los oyentes del magnífico Aquí Catalunya, el programa que dirige y presenta Marina Fernàndez en SER Catalunya.

Màrius Serra, Laura Andrés y Jose Maria Bakero en 'Aquí Catalunya' de la SER
4 mitos del Dream Team: Begiristain, Unzué, Guardiola y Bakero IG

En el programa hay un espacio sensacional, 'Parece mentira', donde tres VIPS comparten una experiencia increíble que les haya pasado. Con la particularidad de que uno de ellos es un impostor y que la historia que cuenta es falsa. Pero no ha sido el caso del exjugador y exentrenador vasco, que compartía mesa con Màrius Serra y Laura Andrés. Porque Bakero ha asegurado que lo que pasó es cierto. Explica que después de unas semanas entrenando en Polonia, su familia le fue a ver a Varsovia. La mujer y los hijos, que entonces eran pequeños, llegaron al aeropuerto, recogieron maletas y cogieron un taxi. "Y cuando llegan al hotel se dan cuenta de que mi hijo, que tenía entonces 12 años, se había dejado el ordenador en el carrode las maletas del aeropuerto.

Bakero, con su hijo Jon y su mujer Flor IG

"Allí, en aquella época, poca gente hablaba inglés. Van en el taxi y de repente ven sirenas, coches de policía, un montón, y el taxista preguntó al policía y dijo que se habían dejado un ordenador. Se pusieron alrededor, qué ha pasado aquí. Bomberos, policías, todo acotado, vaciaron la zona de taxista y allí estaba el carro con el ordenador. Lo recogieron, dijeron por qué estaban allí, llamadas para corroborarlo, les pusieron una multa y les dejaron ir al hotel, todo esto sin mi conocimiento". La policía polaca, nerviosa y pensando quizás que aquel ordenador contenía vete a saber qué. Angustia, nervios, y multa al canto a la familia de Bakero, solo aterrizar en Varsovia. "Me quedé acojonado", recuerda un Bakero, que no sabía nada de lo que había pasado con su familia y el ordenador. Un Bakero que después de un año en aquel club, al año siguiente firmó como entrenador del Lech Poznan, también de la primera división polaca, donde estuvo hasta febrero de 2012... Esperemos que ni él ni su familia tuvieran ninguna otra situación similar a aquel primer día que llegaron a Varsovia.

Una bienvenida a la familia del mítico capitán del Barça que no olvidarán nunca.