Politólogo, director de comunicación, experto en marketing y analista de comunicación política. Habitual en diferentes programas de tele y radio, colaborador con mucha presencia los últimos tiempos, con frecuentes intervenciones y colaboraciones en medios de comunicación de ámbito nacional y de Catalunya: Al Rojo Vivo, La Sexta Xplica o La Roca en laSexta, El matí de Catalunya Ràdio, el Tot es mou de TV3, En boca de todos en Cuatro, L'Altaveu en RTVE Catalunya, y muchos otros. La vida de Aitor Arriaga en el mundo de la comunicación está llena de compromisos profesionales. Pero en el aspecto personal, su compromiso lo tiene solo con una persona, con el hombre de su vida.

Arriaga no puede estar más enamorado de su pareja. Y por mucho tiempo que haya pasado desde que se encendió la llama entre ambos, esta no se ha apagado nunca. Todo lo contrario: cada día brilla con más fuerza. Aitor y su marido acaban de vivir una fecha señalada en rojo en el calendario, un día que no olvidarán nunca en su vida. Porque hace 11 años que se juraron amor eterno, se dijeron Sí, quiero, se casaron. "11 años de un Sí", como él dice. Un Sí gigante, un Sí lleno de confianza, de amor, de alegría, de hacerlo todo el uno por el otro. Un Sí que ahora conmemora con un mensaje precioso, sentido y de todo corazón hacia su marido: "¡Felices once años, amor mío! Por todo lo que hemos vivido, por todo lo que somos y por todo lo que aún nos queda por amar. Que nunca nos falte el coraje de decir que sí". Un amor que nació hace 15 años, cuando "me crucé en la calle con la sonrisa más bonita":

El valor de esta felicitación es aún mayor porque Aitor no se limita a felicitar a su hombre y decirle cuánto le quiere, sino que escribe unas palabras imprescindibles, valientes y pertinentes, especialmente en los tiempos que corren. Unas palabras donde deja claro que "Nuestro sí es mucho más que el de un día, el de una fotografía o el de dos hombres anónimos que pueden amarse en libertad. Es un capítulo más de una historia mucho más grande. La de aquellos que tuvieron que amar a escondidas, de quienes fueron perseguidos por amar diferente, de quienes aún hoy son motivo de burla por amar sin pedir permiso. La de aquellos que lucharon para que un día el amor no tuviera que justificarse, ni esconderse, ni pedir perdón por existir". Como él recuerda, "Hace once años dijimos que sí a nosotros. Pero, de alguna manera, también dijimos que sí a todos los que nos precedieron y a todos los que aún hoy necesitan saber que amar en libertad no es ningún privilegio: es un derecho. Y aquí seguimos. Amándonos, construyendo, aprendiendo, compartiendo la vida y recordando que aquello que para algunos es una burla, para nosotros es casa. Porque nuestro amor no necesita ser extraordinario para tener valor. Lo que debería ser extraordinario es que alguien aún tenga que luchar para que su amor sea respetado".
No se puede decir más, y de manera más rotunda. Felicidades a la pareja por estos 11 años.