Isabel Preysler anuncia por sorpresa y en exclusiva su ruptura con Mario Vargas Llosa. La madre de Tamara Falcó pone punto y final a una relación de ocho años que parecía eterna. Ninguno de los dos protagonistas de la historia han querido dar detalles sobre este final, mucho menos el escritor que odia profundamente la farándula. De hecho, uno de los supuestos motivos de la ruptura es que el premio Nobel estaba harto de la presión mediática a la que estaba siendo sometido. Siempre ha sido muy discreto con su vida privada y ha intentado que su carrera como escritor sea la gran protagonista. Sin embargo, en los últimos años ha tenido que asistir a la final de MasterChef Celebrity 4 o participar en el reality de Tamara Falcó para Netflix. Por otro lado, otras personas aseguran que el fin de la relación viene por el cansancio de Isabel con los celos de Mario.
Fue Paloma García-Pelayo, colaboradora de ‘El programa de Ana Rosa’, quien aseguró que la ruptura se desencadenó por una discusión provocada por los celos infundados del peruano. Sin embargo, Antonio Rossi desmintió la información de su compañera por petición del entorno de Mario Vargas Llosa.

Isabel Preysler dejó a Mario Vargas Llosa por mensaje: muy clara
Según Sandra Aladro, "Isabel se reitera en que había celos infundados. También piensa que Mario no está detrás de todas esas opiniones, que él está ajeno a todo, no está escuchando ni leyendo nada y que la suya es la versión de sus hijos. Respecto a los celos, existe un mensaje del mes de julio que escribe Isabel Preysler a la hija de Mario Vargas Llosa, Morgana, cuando él, en una primera discusión abandona el hogar que comparten".
"Isabel escribió un mensaje a Morgana para informarle de que su padre se había ido de casa por una discusión debida a los celos. En ese momento, los hijos son informados de que ese problema existe en la pareja y que estén pendientes de él, de atenderle y cuidarle porque no está con ella. Me aseguran que esa distancia dura unos cuatro días porque Mario Vargas Llosa regresa al hogar, junto a Isabel y superan esa primera crisis", ha agregado Aladro.

Y confirma la información de su compañera, Paloma García-Pelayo: "A mí me confirman que esa discusión del 29 de noviembre sí se produjo. Ella va con Ana a esa fiesta y no con él. Esa fiesta provoca una nueva escena de esos famosos celos que Isabel no solo atribuye a un asunto que pueda ser de hombres, sino celos, en general, de salir, de hacer planes... Situaciones que él no estaba llevando bien desde el principio, si bien en la última etapa de la relación lo llevaba bastante peor”.
"Esta discusión hace que Mario Vargas Llosa, el primer día de diciembre, salga de la casa y se marche a su piso de Madrid. A los dos días, manda a su secretaria a casa de Isabel Preysler a coger un par de pantalones. En esos días, acuden juntos a un par de compromisos, pero ya viviendo separados. La razón es que tenían una distancia o enfado bastante civilizado. A mediados de diciembre, manteniendo esa situación silenciosa, Mario toma la decisión de volver, pero recibe un mensaje de Isabel Preysler en el que le comunica que no vuelva nunca más. Ahí se termina la relación. No hay conversación cara a cara, es con un mensaje con lo que se da por terminada esta relación", ha agregado Sandra Aladro.