Cuando vas a un restaurante, lo más normal (lo que sería deseable) es que te encuentres con un trato correcto, educado, y si después, la comida es buena, mejor que mejor. A veces, sin embargo, la amabilidad brilla por su ausencia y te encuentras con situaciones desagradables por parte de algunos camareros o propietarios que no tienen demasiadas ganas de proporcionar una atención correcta, y algunos, incluso, parece que te estén invitando a no volver nunca más en la vida. Es lo que le ha pasado en un restaurante de Aragón a un famoso y querido cantante, Serafín Zubiri.

Serafín Zubiri IG

Zubiri, navarro, es un cantante invidente que en la década de los años 90, sobre todo, consiguió bastante éxito representando a España en Eurovisión, y lanzando algunos temas como una versión de La bella y la bestia, o otros temas como Polvo de estrellasTodo esto es la música. 

El cantante ha estado por Calamocha, en Teruel, y ha ido a comer a un restaurante... O como mínimo, esta era su intención inicial. Porque se ha quedado de pasta de boniato con la atención recibida en el local. De hecho, su indignación ha sido más que evidente. Él mismo, desde la puerta del establecimiento, explica el mal momento que ha pasado, cuando le han negado la entrada con su perro lazarillo que le acompaña y le guía. "Hoy he vivido una situación muy desagradable cuando he intentado entrar a un restaurante para comer. No nos han dejado entrar al comedor y nos han tratado como si fuéramos infectos. Muy mal, muy mal". Incluso, después ha pedido la hoja de reclamaciones y se la han negado, motivo por el cual ha llamado a la Guardia Civil.

Después de la denuncia pública, los responsables del restaurante han entonado el mea culpa: ""Mi gran error fue no darme cuenta de que era una persona invidente, que entraba con su perro guía", aunque lamenta las formas del cantante al llegar: "Llegaron y entraron directamente al comedor, sin preguntar si había sitio o no para comer. Yo iba muy acelerado, porque fue un día de mucha faena, y le dije que, por norma, en el local no dejábamos entrar perros porque molestan a otros comensales. Su pareja me dijo que podía entrar porque la ley lo permite. Y como se mostró muy insistente, les invité a que comieran en la zona de la barra. En ese momento, el cantante comentó que me iba a enterar y llamó a la Guardia Civil. Se puso muy alterado y yo también, reconozco mi error". Después de todo el revuelo, el mismo Zubiri ha grabado otro vídeo junto a su perro: