"Me voy a casar con la mujer más maravillosa del mundo. El primer año del resto de nuestra vida. T'estimo infinit", decía el gran Octavi Pujades sobre su mujer, la también actriz Anna Senan el día de su boda. Una declaración de amor incondicional que recibía respuesta por parte de ella: "Uffff, ¡qué llorera, vida mía! ¡Me casaría cada día contigo! Afortunada a la infinita potencia. “T’estimo” se queda corto. Para siempre".
Y la verdad es que viendo a esta pareja, queda claro que están hechos el uno para el otro. Y Octavi tiene razón sobre lo que dice de Anna, porque es una mujer que le hace feliz, que le enamora, que le apoya, que le entiende, que le complementa y que piensa siempre en la manera de hacer que se sienta bien, en la manera de hacer que se sienta el hombre más afortunado del mundo... Como le ha vuelto a demostrar hace pocas horas. Aparte de Anna, y de sus dos hijos, de una relación anterior, la persona más importante en la vida de Octavi era su querido padre. Un hombre entrañable que nos presentó en sociedad a sus seguidores en redes en plena pandemia, cuando su hijo se fue a vivir con él para que no estuviera solo, y amenizaron aquellos meses complicados encerrados en casa con una serie de fotos y vídeos MARAVILLOSOS, bonitos, divertidos y tiernos, donde el hombre, ya un abuelo nonagenario, se prestaba a las situaciones más simpáticas:


El padre de Octavi falleció unos años después. Pero hoy, Anna ha emocionado a su pareja con un regalo especial, íntimo, personal, precioso, en una fecha señalada. Explica el actor que "En mi casa nunca tuvimos mucha costumbre de fotografiarnos. Cámaras desechables, fotos cortadas, desenfocadas, mal encuadradas... Un poco desastre, vamos. Pero Anna es de esas personas que, desde siempre (y por tendencia familiar) lo retrata y lo graba todo". Por ejemplo, a Octavi y a su padre, el uno al lado del otro. Y justamente dos de estas imágenes de Pujades padre y Pujades hijo juntos, han quedado inmortalizadas para siempre. "Ayer mi padre habría cumplido 97 años. Anna nos hizo esta foto, y muchas más. Y hoy lo agradezco muchísimo. Y al final, con la tontería, el móvil y las redes sociales también se han convertido en mi álbum personal: uno que me recuerda los momentos importantes y, sobre todo, a las personas que quiero. Quién me lo hubiera dicho...":
Una foto preciosa que ya ocupa un lugar de honor en la estantería de casa de Octavi y Anna. Orgullo de padre, orgullo de hijo. Dos Pujades afortunados de haber tenido en sus vidas a una nuera y a una mujer, respectivamente, tan maravillosa como Anna.