Hay amistades que duran toda la vida. Amigos de esos que cuando los conoces desde bien pequeño, los tienes para siempre. Y Carlos Cuevas tiene muchos de estos. Porque Carlos se hace querer. Es lo que tiene ser, además de un actor extraordinario, una persona que vale mucho la pena, que es todo bonhomía, que nunca tiene un no por respuesta y que desprende una bondad, un optimismo y una alegría que tumba. Ahora, al intérprete lo hemos visto recientemente en Gènesi, en TV3, haciendo de Albert Adrià, o en La Fiera, pero esta carrera sensacional que se está forjando a lo largo de los años, siendo uno de los mejores intérpretes de su generación, empezó mucho tiempo atrás, hace 21 años, cuando lo vimos en Ventdelplà siendo un niño pequeño y nos enamoró a todos los espectadores catalanes. Una serie, la de TV3, donde conoció a otro actor joven, cinco años mayor que él, e igualmente extraordinario: Nao Albet. Carlos, haciendo el recordado papel de 'Biel', el hijo pequeño de 'Teresa' (la gran Emma Vilarasau), y Nao, haciendo de 'Martí Estelrich', hijo de 'David' (Ramon Madaula).
Una relación de amistad que han mantenido durante todos estos años, tanto dentro como fuera de los platós. Han vuelto a coincidir, profesionalmente, en Cuéntame cómo pasó, pero todavía han coincidido muchísimas más veces en su tiempo libre, compartiendo cenas, cafés, birras, conversaciones, quedadas o, como ahora, escapadas a Marsella. Una escapada para cargar pilas, para desconectar, para ponerse al día, después de la exitosa experiencia que ha supuesto formar parte del elenco de una serie como Gènesi.
Si haciendo de Albert Adrià ha estado en el paraíso de la Cala Montjoi, en Roses, donde estaba El Bulli, ahora ha estado en otro rincón del mundo que también tiene una playa característica. Carlos y Nao han ido hacia arriba, hacia la Costa Azul, la Riviera francesa, e incluso, se ha bañado en sus aguas. Evidentemente, han estado en la 'Plage des catalans', y se han regalado comidas formadas por quesos, copas de vino y otras delicatessen, además de disfrutar del buen tiempo.
Una Marsella donde han visto carteles explícitos de 'Marseille anti facho', y donde lo mejor ha sido compartir horas, conversaciones, confidencias, risas y buenos momentos en la mejor de las compañías. Dos amigos que se quieren, que se lo han pasado genial y que han estado en un lugar precioso. Miren, si no, el relax que desprenden estas imágenes en el jardincito de la casa, con unas mesitas sobre el césped, unos platos en la mesa, una botella de vino y una sonrisa en la cara. No hace falta nada más. La felicidad es esto:
Unas imágenes que han recibido muchos comentarios por parte de los fans y seguidores de Carlos, encantados con la retahíla de fotos: "OMG", "Carrusel of love", "Eso es calidad de vida", "La copa de vi blanc is a must", "Esto es vivir", "Amistats que duren anys", "Bienvenue en Provence", "Life is good", "Como un sueño", "Bienvenue a Marseille". Una escapada maravillosa. Carlos y Nao, Nao y Carlos, dos amigos sensacionales, dos actores descomunales.
