Los cuatro hijos de la infanta Cristina sufren la reapertura de la herida con la publicación de las memorias de Iñaki Urdangarin. Era un libro necesario si de verdad se explicaba todo, especialmente si se delataba a Joan Carles como el gran inspirador e instigador de los negocios del yerno. Todo el mundo entendió, años después del caso Noos, que Iñaki repetía el patrón de su suegro: cobrar comisiones por poner la cara en los negocios. El único interés del juicio en Palma consistía en saber si Iñaki señalaría a Joan Carles. No lo hizo. Zarzuela respiró y Iñaki se aseguró una pensión vitalicia. El libro no lo hace para venderlo sino para volver a los titulares de prensa como una campaña promocional de su nuevo negocio post-Nos: Bevolutive. Una empresa de coaching con sede en la calle Valencia 333. Iñaki ha vuelto a Barcelona a trabajar. El mismo lugar donde trabaja su exmujer en la sede de la Fundación La Caixa. Se podían encontrar en cualquier momento y acaba de suceder. Lo ha revelado Telecinco en el programa El tiempo justo.


Según Telecinco: "Ha habido un encuentro fortuito y casual entre ambos. Ha sido hace apenas unos días. Un encuentro en casa de su hijo Pablo, que es donde además está pasando tiempo Iñaki Urdangarín. No es un encuentro de acercamiento ni de acercar posturas. Es un encuentro totalmente cordial, donde la Infanta le muestra la sorpresa de algunas declaraciones que está haciendo Iñaki Urdangarín en esta turné televisiva. A la infnata no le ha guistado que dé tantos detalles en TV". Cristina censuró las partes del libro que no le parecían bien pero no contaba con que Iñaki aparecería en la mitad de los medios del país. Y se lo ha reprochado en un encontronazo tenso e inesperado en el piso de Pablo, donde Iñaki pasa largas temporadas en Barcelona. No se trata del piso de la Avenida Pedralbes que está amueblado Cristina, sino de otro piso de lujo en el barrio que le han dejado al jugador de balonmano unos amigos de sus padres.

El lugar del encuentro es neutral: ""La nueva casa de Pablo es un apartamento de unos 150 metros cuadrados en una zona ajardinada con piscina, cerca del Liceo Francés y del aparthotel AC Marriot Victoria Suites, dividido en tres habitaciones (dos dobles), dos baños, una gran cocina de casi 30 metros cuadrados y un salón comedor con unas bonitas vistas, también muy grande" (Vasnitatis). En estos 30 m2 de cocina, más grande que muchos pisos humildes, Pablo ha hecho de mediador de la bronca entre sus padres. Cristina le reprocha a Iñaki que dé tantas entrevistas y él baja la cabeza. Pablo Urdangarin a sus 25 años merece el Premio Nobel de la Paz. Y el de la paciencia.