Por mucho protocolo que haya, por muchos miembros de seguridad y personal de palacio que siempre esté pendiente de todo lo que hace y a dónde va Letizia, por mucho que a su alrededor siempre tenga un séquito numeroso de personas que velan porque esté cómoda y segura, la reina suele sorprender muchas veces con sus reacciones y decisiones, a menudo, rompiendo este protocolo y haciendo lo que le sale del moño. Lo vimos hace poco, por ejemplo, a la salida de un acto en Madrid, cuando antes de subir al coche oficial que la esperaba en la calle para llevársela de allí, vio a tanta gente que la esperaba para saludarla y lanzarle elogios, que no lo dudó lo más mínimo en acercarse a ellos para ir dando apretones de manos, ante los nervios evidentes de los agentes de seguridad y guardaespaldas: "Veniros para acá", "Poneros un poquito para alante, por favor, para que pueda saludaros", "Vamos p'allá, van pa'l otro lao", "¡aguanta aquí!", "¡No, no, no, todos aquí!":
Cada vez que Letizia hace esto me encanta más 😍😍😍
— Felizias (@felizias22504) January 9, 2026
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A veces, sin embargo, es ella la que se queda perpleja y sin saber qué narices ha pasado, después de algún gesto o actuación por parte de los agentes que la acompañan y de toda la gente que trabaja para los Borbones en Zarzuela. Esta semana, la asturiana ha tenido una cita intensa en palacio, con un encuentro con los protagonistas de la Mercedes-Benz Fashion Week de Madrid que ha hecho que su agenda estuviera más apretada de lo habitual. Un desajuste horario que ha acabado desembocando en una situación peculiar que no había vivido nunca la mujer de Felipe. Un momento que se ha vivido en audiencia con la Fundación para el Desarrollo de la Enfermería, FUDEN, debido al retraso acumulado en el schedule real.
Audiencias de la Reina en el Palacio de la Zarzuela:
— Casa de S.M. el Rey (@CasaReal) January 27, 2026
🔹Equipo directivo de @MBFWMadrid y diseñadores de la #MBFWMadrid
🔹Fundación para el Desarrollo de la Enfermería @fuden_es
🔹Director gerente del @SJDbarcelona_es y presidente de @FEDER_ONG, para conocer el proyecto “Únicas” pic.twitter.com/qyZI3glPQn
¿Qué ha pasado? Que al entrar en el salón estaba más sola que la una... La reina, completamente sola. Y es que tal como dicen en Monarquía Confidencial, "sin percatarse de que los invitados aún no habían accedido, el equipo de seguridad procedió a cerrar las puertas, dejando a la monarca aislada y visiblemente asombrada". Letizia sola y aislada, con las puertas cerradas en las narices. Lejos de incomodarse por la atípica situación, sin embargo, la reina ha reaccionado con naturalidad, encogiéndose de hombros entre risas, una de sus risas que no sabes si por dentro se está acordando de todos tus antepasados, y dirigiéndose a uno de los trabajadores les instó a detener el cierre: "¡No cierres! ¡No cierres! ¡Que van a entrar! ¿No? Pues abre". Una vez los representantes de la Fundación han podido acceder, Letizia no ha escatimado en pedir perdón, "demostrando una vez más su capacidad para gestionar los imprevistos rompiendo el rígido protocolo palaciego".


Una cita para la que también ha destacado el estilismo elegido por la mujer de Felipe, un vestido de tweed de color gris con hilos azules y morados, de manga francesa y detalles con flecos, que ya estrenó hace casi dos años en el Premio Cervantes, aunque "su origen sigue siendo uno de los grandes misterios de su vestidor, ya que ninguna firma ha reclamado la autoría de esta pieza que tan bien le sienta".