La Casa Real enfrenta una de las peores crisis en la historia reciente. Las revelaciones presentes en el libro 'Letizia y yo' de Jaime Peñafiel, junto con las declaraciones de Jaime del Burgo en las redes sociales, han generado un terremoto que ha sacudido los cimientos de la Zarzuela.
En este complicado escenario, la reina Letizia experimenta uno de sus momentos más difíciles desde su ingreso a Zarzuela. Tras señalar a varios miembros de los Borbones por conductas cuestionables, la reina Letizia queda retratada como la figura adúltera de España. Las revelaciones de Del Burgo y Peñafiel han sumido a la consorte en la desolación, sin contar con el respaldo del rey Felipe VI. Según diversas fuentes, la distancia entre ambos es mayor que nunca, dejándola sola frente a las adversidades. Esta situación está teniendo un impacto negativo en su salud.
11 años de crisis entre la reina Letizia y el rey Felipe VI
Las tensiones entre Letizia y Felipe se remontan a 2013, ya hace 11 años. Los problemas comenzaron con el estallido del caso Nóos, cuando la reina aconsejó a Felipe alejar a su hermana Cristina de la familia real. Posteriormente, surgieron situaciones como el viaje de Juan Carlos I a Botsuana, su controvertida caza de elefantes, el escándalo financiero y su posterior abdicación, impulsada por Letizia. Algo necesario para la imagen de la monarquía, pero que dolió mucho a Felipe. Las crisis persistieron, incluso con desacuerdos sobre la formación militar de la princesa Leonor. Felipe VI quería que su hija siguiera sus pasos; Letizia no.

Ahora, tras perder el respaldo incondicional de Felipe y la solidez del matrimonio, Letizia enfrenta acusaciones de adulterio. Este golpe la ha dejado profundamente afectada y desanimada. Está angustiada por las revelaciones de Del Burgo y Peñafiel, y por lo que pueda surgir en el futuro, ya sea verdad o mentira.
El estado de la reina Letizia preocupa
Similar a la crisis de 2013, esta situación está llevando a Letizia al límite. Ha reducido considerablemente su ingesta de alimentos y ha perdido peso de manera significativa. Incluso ha solicitado a sus estilistas prendas más holgadas para disimular la pérdida de kilos. En su círculo más cercano, comienzan a surgir preocupaciones por la deriva de su salud debido al caso Del Burgo. Incluso su madre, Paloma Rocasolano, ha sido vista llorando en visitas a la reina.