En Zarzuela llevan unos días donde todo el hermetismo que les caracteriza se ha ido al garete. Quizás para contraprogramar a la rama de los Borbones con la que no se hablan, que les robó el protagonismo con una foto del abuelo Juancar con las hijas y nietas en Abu Dhabi, alguno de ellos sin piernas, cuando los reyes y sus hijas visitaban a unos refugiados de Ucrania, el caso es que Letizia, Felipe, Leonor y Sofía se han mostrado más estos días que en medio año. A la hija la hemos visto cambiadísima, poco a poco va definiendo sus facciones y dejando atrás la adolescencia, y, ahora ya sin mascarilla, le hemos podido ver la cara después de muchos meses. Leonor no ha venido sola a España, la ha acompañado un joven misterioso, con el pelo rizado y barbita que muchos ya dicen que es su nuevo novio. A su madre Letizia hacía mucho que no la veíamos en un acto sin mascarilla, pero ahora, con la normativa más relajada con respecto a la pandemia, con las nuevas directrices del Gobierno, ha aparecido delante de las cámaras con su rostro habitual. Bueno, su rostro habitual de los últimos tiempos después de visitar a menudo el quirófano y estirarse por todas partes.
Aquí tienen a la reina, sonriente y con un look francamente llamativo. El que ha lucido esta mañana en el acto oficial de este jueves. Se hacía extraño verle la cara nuevamente a la asturiana, sin mascarilla, siendo los primeros en seguir la nueva normativa. Ella y Felipe han presidido un almuerzo que se ha celebrado para homenajear al mundo de las letras con motivo de la entrega del Premio Cervantes, que tendrá lugar este viernes 22 de abril para el Día del Libro. El Palacio Real de Madrid ha vestido las mejores galas, las del edificio, las de los invitados y las de la reina, que para esta ocasión ha dejado a todo el mundo boquiabierto con su elección estilística. El protocolo marcaba traje de cóctail para ellas y chaqueta y corbata para ellos. I Letizia ha escogido un diseño de Pertegaz, el mismo diseñador que se encargó de su vestido de novia en un ya lejano 2004. El diseñador falleció hace un tiempo, pero una empresa gallega compró la marca y son los autores del vestido que se ha puesto hoy: este.
Corte recto, midi, estilo vintage, tonos grises, bordados orientales y un gran lazo en el cuello. Colección otoño-invierno 2019, pero muy actual. ¿Y los complementos? Pendientes de ámbar y diamantes, el ya clásico anillo de Karen Hallam y un bolso de mano en la mano izquierda, de ante, color rosa. Y en los pies, zapatos del mismo tono y marca que el bolso de mano, Magrit. Letizia, radiante, como pueden ver en las fotos que han visto hasta ahora en esta pieza. Pero de tanta sonrisa, ha habido un detalle, un pequeño incidente involuntario, que alguien ha ido corriendo a avisar a la reina para que lo corrigiera, cosa que ha hecho. En estas fotos no ven nada extraño en su sonrisa. Dientes blancos inmaculados. Pero no toda la mañana ha sido así, tal y como se han fijado en Vanitatis. Una jugarreta con el maquillaje fruto del lápiz de labios que ha utilizado. La reina ha sido víctima de un hecho que les pasa a menudo a muchas mujeres cuando se maquillan. Letizia, que según el medio,"elegía para la ocasión un maquillaje marcado, con los ojos oscurecidos y los labios en un tono rosado", no se ha dado cuenta de que el maquillaje "ha acabado en sus dientes". Tal cual. Y alguna cámara lo ha captado:
Con los dientes así, y en esta imagen, se parece talmente a aquella pareja, el Risitas y el Cuñao. Después, sin embargo, ya sentada en la mesa, volvía a lucir su dentadura habitual y perfecta, cosa que hace suponer que alguno de los muchos que se encargan del protocolo real la habrá avisado. Si hubiera llevado mascarilla, como hasta ahora, nadie lo hubiera visto, hubiera pasado totalmente desapercibido y no se hubiera dado cuenta hasta llegar a casa y mirarse en el espejo. Pero ahora, mascarillas fuera, puede pasar. Y ha pasado.
