A simple vista, Kate Middleton parece encarnar la perfección como futura reina consorte de Inglaterra. Con su elegancia y sonrisa radiante, ha cautivado al mundo y se ha ganado el aprecio de muchos. Sin embargo, una investigación profunda revela que tras esa fachada se esconde una mujer muy diferente a la que el público conoce. Valentine Low, experto en realeza y autor de varios libros sobre la monarquía británica, ha destapado el lado oscuro de la princesa de Gales, mostrando su verdadera personalidad y dejando en evidencia que la esposa del príncipe Guillermo no es ni amable, ni mucho menos simpática.
Una imagen distorsionada
Mientras Meghan Markle se ha enfrentado a un intenso escrutinio mediático, Kate Middleton ha gozado de una imagen más benevolente por parte de la prensa. Se le ha presentado como una figura menos polémica, más dedicada al protocolo y las obras de caridad. No obstante, Valentine Low asegura que esa percepción está lejos de la realidad. El mencionado autor, responsable de la columna royal en ‘The Times’, señala que, "curiosamente, entre bambalinas, [Kate Middleton] es mucho más dura y más firme [en sus posiciones] de lo que se cree". Y es que, según el autor, Kate Middleton es “esta clase de mujer de buen aspecto, que se viste bien, que no deja de sonreír y que ampara esta clase de obras de caridad que son bastante poco controvertidas", pero que detrás de su apariencia impecable, se esconde una mujer con una voluntad férrea y posiciones bien definidas. Su imagen de persona insípida, en contraste con la fuerza y el arrojo de Meghan Markle, ha llevado a algunos a subestimarla, pero la realidad es otra.
El ataque a Meghan Markle
Uno de los episodios más controvertidos que ha puesto a Kate Middleton bajo la lupa fue el enfrentamiento con Meghan Markle por los vestidos de las damas de honor en la boda de la ex actriz con el príncipe Harry en 2018. En su polémica entrevista con Oprah Winfrey, Meghan afirmó que fue Kate quien la hizo llorar, contradiciendo así las versiones que se habían divulgado previamente.
Este enfrentamiento entre las duquesas desencadenó tensiones dentro de la Familia Real, y levantó preocupaciones sobre el racismo en el Palacio. Sin embargo, Low afirma que, a pesar de las declaraciones de Meghan, Kate no se quedó de brazos cruzados. Por el contrario, “se posicionó con más fuerza” para defender su versión y asegurarse de que no prevaleciera una narrativa que pusiera en entredicho su imagen como representante de la realeza. El experto en realeza advierte que Kate es “muy consciente de que un día será reina" y por ese motivo "piensa con sumo cuidado en la seguridad, la fuerza y la estabilidad a largo plazo de la Familia Real como institución”. Para ello, se muestra hábil en el juego político y mediático, dado que "es muy buena en esto. Tiene buen ojo para ver el panorama de forma general, para que el partido se haga eterno”, convirtiéndose en una figura imprescindible para la Corona.