Ha llegado el último gran día de Juan Carlos: recoger el premio del Jurado del Libro Político en la sede de la soberanía francesa, la Asamblea Nacional. Los franceses, tan republicanos, siempre han tenido cierta fascinación por la figura de Juan Carlos, y ahora en plena crisis de imagen del emérito por sus delitos, corruptelas y adulterios, le conceden un galardón que en España nadie puede plantearse para no hacer enfadar a Felipe y Zarzuela. El emérito vive en el exilio por culpa de sus delitos fiscales, por engañar a toda España haciendo de comisionista a escondidas y no declarar millones a Hacienda. Felipe decidió no solo echarlo de casa y del país sino avisar que renunciará a la herencia económica cuando Juan Carlos muera. Todo el mundo sabe que son millones de euros evadidos a Hacienda escondidos en paraísos fiscales. Las dos hermanas de Felipe se han negado a hacer este gesto de renunciar a una herencia de dinero negro. A Cristina y a Elena no les importa un pimiento la reputación de la Corona y culpan a Felipe y Letizia de haberlas echado de la Familia Real. Piensan cobrárselo con creces. Recibirán una fortuna a la muerte de Juan Carlos, y todo indica que Froilán será quien lo gestionará, es el nieto favorito de Juan Carlos, el mayor y el que no tiene residencia fiscal española, vive con el abuelo en el Golfo Pérsico. Es la foto de la vergüenza:
Son los tres Borbones que han acompañado a Juan Carlos a recoger su premio por las memorias Reconciliación. El blanqueamiento francés de Juan Carlos empezó con la editorial que las publicó, la autora es francesa, Laurence Debray, y ahora premiándolo como mejor libro político. No era un acto político pero hacerse en la sede de la democracia francesa lo ha convertido en político. Solo había Manuel Valls como gran autoridad (sic), además de la presidenta de la cámara. Nadie quiere, verse mezclado con Juan Carlos, Mancha. Esto lo sabe muy bien Felipe que ha prohibido que Leonor y Sofía, sus hijas, compartan ni una sola fotografía con el abuelo. Y Felipe ha dado un paso más. Según Antena 3, la reina Sofía tenía previsto acompañar a Juan Carlos a París, quizás convencida por sus hijas, pero Zarzuela ha vetado este viaje. La razón es simple: Sofía es Familia Real y nadie de la Familia Real puede mezclarse con él. Las infantas y Froilán son Familia del rey y hace tiempo que van por libre. Al atril ha subido la mujer que muchos consideran la tercera infanta, o la segunda emérita: Laurence Debray.
En Espejo público de Antena 3 los tertulianos de derechas encontraron fatal que Sofía no pueda ir: "Zarzuela tiene que dar el visto bueno antes de que ella acuda a cualquier acto público. Toni Cantó: la reina Sofía estaría encantada de estar en París, pero me parece una falta de humanidad no dejar que ella vaya. Isabel Rábago: Casa Real está vetando a una señora que durante años ha sido la reina de España y le están prohibiendo hacer las cosas que desearía". Juan Carlos ha vuelto a leer un discurso en público como cuando era rey. Ha mostrado que está fatigado, débil y con dificultades para leerlo sin perderse. Tiene 88 años. No le quedan ni muchos más reconocimientos ni muchos más discursos.
