Irene Urdangarin preocupa en su núcleo familiar. La joven está a punto de empezar una elitista formación en hostelería en una de las escuelas más prestigiosas del sector. Un centro privado afincado en Suiza que cuesta más de 20.000 euros por curso. Sin embargo, algunos comportamientos mostrados en las últimas semanas tienen muy pendientes a sus padres, la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin.
Irene empezó el verano celebrando una fiesta de graduación en Suiza. A esa fiesta, que también sirvió como la celebración de su 18 cumpleaños, acudió, entre otros invitados, Victoria Federica. Quizás fue allí donde planearon pasar unos días en Marbella para pegarse la fiesta padre.
Consideran a Vitoria Federica una “mala influencia” para Irene Urdangarin
Una juerga que, por cierto, ha generado una fuerte discusión entre las infantas Elena y Cristina, tal y como te hemos contado en este medio. Parece que Cristina ha recriminado a Elena que Victoria Federica sea una “mala influencia” para Irene.

Pero Victoria no es la única mala compañía con la que se junta Irene. Las tiene peores. Y Vic tampoco es la única persona con la que se ha ido de fiesta en las últimas semanas. Ha habido unas cuantas más. Fiestas que ha intercalado con sus estancias en Abu Dabi a principios de agosto, cuando fue a ver a su abuelo, o en Bidart con su madre.
Preocupados con Irene Urdangarin
Como decíamos, esta actitud preocupa mucho a sus padres. Temen que su separación tenga algo que ver con su comportamiento. De hecho, lleva tiempo en tratamiento psicólogo, intentando solucionar los problemas mentales que le ha generado el episodio de Cristina e Iñaki, así como que su padre haya engañado a su madre y ya esté inmerso en una nueva relación con Ainhoa Armentia. Una mujer a la que, por cierto, no soporta.
Cristina e Iñaki, sobre todo su madre, luchan ahora por alejar a Irene de las malas compañías y de cualquier distracción que pueda ser perjudicial para que se centre en los estudios que esta a punto de comenzar.