La princesa Leonor continúa con su formación militar en la base aérea de Alcantarilla, en Murcia, en el tercer año de educación marcial que está recibiendo la heredera, después de las academias de tierra en Zaragoza, y de aire en Marín, Galicia. La joven Borbón, encantada de la vida, antes de continuar con sus estudios académicos, sigue centrada en hacer de soldadito español, para alegría de su padre Felipe, y no tanto de su madre Letizia, que preferiría que dejara de lado la cuestión militar. Pero es lo que le toca como futura jefa del ejército, una vez llegue al trono. Una Leonor que parece encantada de la vida con sus compañeros de academia, integrada al máximo en todas las prácticas y en el día a día en Murcia, pilotando aviones, poniéndose el casco y empeñándose en hacer todas las prácticas aéreas que se requiere.


La princesa de Asturias será la protagonista de un hecho sin precedentes en la familia real española, ya que se convertirá en el primer miembro de la Casa Real que completará su formación castrense hasta alcanzar la especialidad de paracaidismo. Tal y como ha confirmado la Oficina de Comunicación del Ejército del Aire, la hija de Felipe y Letizia recibirá formación específica en Alcantarilla, comenzando, de manera inminente sus prácticas en la Escuela Militar de Paracaidismo 'Méndez Parada'. Una decisión firme, la de la joven Borbón, con la cual aprenderá a saltar en paracaídas, una especialización técnica que no hicieron en sus respectivas trayectorias militares ni su padre Felipe ni su abuelo Juan Carlos. Un gesto, una voluntad, que no gustará demasiado a su madre, que preferiría que terminara cuanto antes toda la cuestión militar, y más, si esto implica, como ahora, saltar desde un avión, por mucho paracaídas que lleve.

Leonor, que desde el principio en la academia ha querido dejar claro en todo momento que no quería ningún tipo de privilegios, dará, pues, un paso más, que la acabará de catapultar como merecedora del apodo con el cual la han bautizado. Tal como describe El observador, Leonor ha sido "bautizada con cariño como la princesa 'Top Gun' tras haber demostrado su pericia y aprendido a volar en un avión Pilatus PC-21". Un apodo que proviene de la mítica película protagonizada por Tom Cruise y estrenada en el año 1986, justamente cuando su padre, entonces el príncipe Felipe, estaba empezando su formación militar, aunque él, insistimos, sin profundizar en el salto en paracaidismo. Una Leonor que se volverá a poner a prueba haciendo una instrucción que contempla la obligatoriedad de hacer un salto desde una altura de 400 metros: "por iniciativa propia, ha decidido seguir estrictamente los pasos de los integrantes de su promoción, rehusando cualquier tipo de exención en los módulos más arriesgados del plan de estudios".

Leonor, durante dos semanas, hará un curso básico de paracaidismo, que incluirá una evaluación inicial, un test físico obligatorio para medir sus capacidades de resistencia y fuerza; una segunda fase de tierra, un aprendizaje de la manera correcta para caer al suelo sin sufrir lesiones; una simulación técnica, simulando saltos de altura desde la torre del campo de instrucción; y finalmente, la fase aérea definitiva, donde subirá a bordo de una aeronave militar con el salto final desde 1.300 pies de altura... Y en palacio, Letizia, cruzando los dedos.