Hace unos días, el 30 de enero, fue el cumpleaños del rey Felipe. El monarca español cumplía 54 años. Desconocemos qué le habrá regalado su mujer, la reina Letizia, o si papi Juancar le habrá hecho llegar algún detallito en forma de billetes desde Abu Dhabi.
Lo que sí ha trascendido es lo que le ha regalado un homólogo suyo, otro rey que hace un tiempo, se deshacía en elogios hacia él, pero que ahora le acaba de dedicar una galleta con la mano abierta más que evidente.
Felipe VI / GTRES
¿Por parte de quién? Del rey Mohamed VI de Marruecos. El pasado julio, cuando el rey de Marruecos hizo 22 años en el trono, el rey español lo felicitó deshaciéndose en elogios, transmitiéndole la "profunda amistad compartida. Los mejores deseos de salud y prosperidad al muy querido pueblo amigo marroquí. Mis más sinceras felicitaciones y mejores deseos de bienestar para el soberano y la Familia Real".
Felipe VI y Mohamed VI / @CasaReal
Fue la primera carta entre los dos monarcas desde que en abril estalló la crisis diplomática entre los dos países y que se desencadenó con la presencia del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, en España después de ser ingresado de manera secreta en un hospital de Logroño.
El país magrebí reaccionó permitiendo que una avalancha de inmigrantes irregulares entrara en Ceuta el mes de mayo y llamando a su embajadora en Madrid a consultas. Y ahora, por el cumpleaños de Felipe, nueva correspondencia entre los dos. Pero tal como destacan en el diario El Confidencial, la felicitación ha sido de todo, menos cálida.
Felipe VI y Mohamed VI / GTRES
Destaca el citado medio que ""Por primera vez, el rey de Marruecos envía al monarca español un telegrama en el que no habla de 'buena vecindad' entre los dos países ni de su deseo de ahondar la cooperación".
¿Y qué le dice en su carta? "Salud, felicidad y larga vida a él y al conjunto de los miembros de la familia real española así como un mayor progreso y prosperidad al pueblo español”. Pero ni rastro de lo que sí le decía años atrás, hablando de “relaciones distinguidas que unen a ambos países y que se fundamentan en la buena vecindad, una cooperación fructífera y una solidaridad activa”. Ahora, ni relaciones distinguidas, ni buena vecindad, ni cooperación fructífera, ni solidaridad activa, ni historias en vinagre. Vaya, lo que viene a ser un regalo envenenado.
Felipe y Letizia
Aunque el rey de Marruecos hizo un gesto de acercarse a Madrid el pasado verano, cuando en un discurso expresó su deseo de inaugurar una nueva etapa con España, pero lo cierto es que las relaciones entre los dos países no han vuelto todavía a la normalidad.
