El pasado lunes tuvo lugar la recepción anual de las altas esferas de las islas baleares en Marivent. Felipe y Letizia dieron la bienvenida a sus vacaciones en Palma de Mallorca con la cena de gala anual en estas fechas. Recibieron a un total de 600 invitados y el besamanos, que empezó a las nueve de la noche, se alargó más de una hora. Casa Real puso un taburete a la reina, donde permaneció prácticamente todo el rato sentada, y es que todavía tiene un fuerte dolor de pies cuando pasa demasiado tiempo de pie. De hecho, tuvo que retirarse antes de tiempo causando muy mala impresión. No es habitual que la madre de Leonor y Sofía se salte el protocolo. Esto ya sucedió en la visita de los reyes a Holanda.

Letizia tuvo que visitar a sus médicos de confianza. Misteriosamente después de su viaje de Estado a Holanda se ausentó de sus compromisos institucionales durante tres semanas. Recuperó su agenda pero sin tacón, enfundada en zapatillas deportivas. Según la versión de la reina se dio un golpe en el dedo meñique del pie derecho, pero realmente sus problemas están relacionados con el famoso neuroma de Morton que le diagnosticaron hace años.

Felipe, Letizia y Sofía en Marivent EFE

La madre de Leonor y Sofía siempre ha tenido complejo por su corta estatura, que es más visible cuando se pone al lado de Felipe VI o de alguna de sus hijas. Por este motivo siempre empezó a usar tacones cada vez más alto, y estos fueron los culpables de su enfermedad y del dolor crónico que padece.

Letizia vuelve a saltarse el protocolo por culpa del neuroma de Morton 

La reina Letizia padece una dolorosa condición en el pie, conocida como neuroma de Morton, que afecta al metatarso, generalmente entre el tercer y cuarto dedo del pie. No obstante, esta no es la única dolencia en el pie que experimenta la madre de Leonor, ya que también ha sido diagnosticada con una metatarsalgia crónica.

Las personas que padecen esta afección describen la sensación como si tuvieran un objeto incómodo dentro del zapato o una arruga en el calcetín. Se presenta con un dolor agudo, que se asemeja a una picazón, acompañado de entumecimiento en los dedos. A pesar de esto, no se observa ningún signo visible de la enfermedad desde el exterior.

Letizia en los Juegos Olímpicos

El neuroma de Morton es una condición crónica, no tiene cura a través de procedimientos quirúrgicos. Regularmente, Letizia se realiza infiltraciones para mitigar el dolor.

La reina ha considerado muy seriamente la idea de someterse a una cirugía, ya que el dolor cada vez es mayor. Los médicos consideran una intervención urgente y ya se habría valorado la posibilidad de cerrar una planta de una clínica privada solo para ella.