Letizia es una mujer muy controladora y calculadora. Siempre muy exigente, tanto en su vida profesional como en la personal. Incluso en su faceta de madre. Leonor y Sofía nunca han tenido una niñez como la de cualquier otro niño, no solo por ser la princesa y la infanta, sino porque la reina no les permitía muchas cosas. Por ejemplo, las hijas de Letizia nunca probaron los dulces en Zarzuela, y ya no hablemos de la comida rápida. Estaba censurada en palacio. Cuando la periodista se casó con el entonces príncipe puso sus reglas, por lo menos en su casa, el pabellón del príncipe. Ordenó en cocinas a seguir un menú que ella misma había marcado con la ayuda de nutricionistas. Su alimentación se basa en los superalimentos, eliminando los ultraprocesados, apostando por una alimentación saludable.
La mujer de Felipe VI también cambió el menú de la escuela Santa Maria de los Rosales, donde estudiaron Leonor y Sofía hasta los 16 años. Hizo lo mismo en el internado UWC Atlantic College de Gales, pero no ha podido cambiar el menú en las escuelas militares donde la princesa se forma actualmente. En Zaragoza no se lo permitieron y en Marín tampoco. Además, ahora que es más independiente, sale con sus compañeros los fines de semana y no puede controlar a que restaurantes van. Leonor es una fanática de las pizzas y las hamburguesas.

Leonor se aficiona a las hamburguesas y a las pizzas y pierde su forma física
Pero esta alimentación y estas salidas nocturnas le están pasando factura en su rendimiento en la Escuela Naval de Marín. Ahora mismo se encuentra con los compañeros de tercer curso y los militares aseguran que no tiene el nivel suficiente, así se lo hicieron saber a los monarcas. Pidieron permiso para exigirle más y ponerla en forma cuanto antes. Cuando finalice el año, la princesa iniciará su etapa en el buque escuela Juan Sebastián el Cano, allí llevará una dieta más estricta porque no podrá salir.
La princesa deberá ponerse las pilas en tiempo récord. Ha empezado la cuenta atrás. Se le exige más que sus compañeros debido a su baja forma. Ha engordado varios kilos y ha perdido músculo, es grasa. Se le ha puesto un entrenamiento más exigente, empieza una hora antes que sus compañeros. “No está en condiciones óptimas para seguir los entrenamientos estrictos a los que están acostumbrados aquí”, han desvelado fuentes cercanas a la base de la Escuela Naval de Marín a ‘Monarquía Confidencial’.
Letizia también ha puesto de su mano, ha puesto a disposición a los mejores especialistas en nutrición y a su endocrino. No piensa consentir nuevamente estos resultados en las próximas pruebas físicas y médicas.
