La Federación Española de Fútbol organiza la Copa del Rey y tiene pánico de que la Final la vuelva a jugar el Barça, vigente campeón de la competición y el equipo que más veces la ha levantado en la historia, y que además la juegue contra un equipo vasco. Al rey Felipe VI le reventarían los oídos cuando el público de La Cartuja en Sevilla pitara el himno y su presencia en la Final. Querían al Atlético de Madrid y eso explica aquellos seis minutos de VAR revisando el gol legal de Cubarsí en la ida que habría supuesto un 4-1 que quedaba igualado con el 3-0 de la vuelta. Seis minutos de vergüenza que han escondido, los audios del VAR de aquella discusión no se han hecho públicos, porque dicen que el fuera de juego semiautomático falló y tiraron las líneas "manualmente". No hace falta añadir mucho más. Los culés orgullosos de cómo el equipo se vació para igualar un 4-0 y se marchan a casa con dos sensaciones: con el equipo de Flick hasta el fin del mundo. Y la Supercopa destrozando al Madrid en la final fue mucho más gloriosa que esta copa del rey que Xavi Valls, ayer ausente de su programa Onze, tilda así en twitter:

Xavi Valls TV3
Xavi Valls TV3

Los días de partido no se emite Onze por el Canal Esport 3 sino que TV3 emite el postpartido que denominan El vestidor. El partido hizo un descomunal 57,2% de share en Cataluña (41,2% en TV3 y 16% en La 1) y El vestidor de TV3 hizo un 24,4%. Los espectadores no querían apagar la tele, orgullosos de su equipo. Xavi Valls se mordía la lengua sin programa e hizo un tuit demoledor: "Se lo han dejado todo 💪Orgullo ❤️Nada que reprochar👏👏Queda la Liga y la Champions. Que se jodan la Copa del Borbón donde les quepa #LaCopaelshiregalem". El tuit lo tiene todo: orgullo culer, confianza en los dos títulos más importantes, calificar el torneo de "copa del Borbón" y recordar que "se la regalamos" con un añadido directo: "Que se la jodan por donde les quepa", por no decir por el culo. Valls no se guarda nada, vacía el buche, captando el sentimiento de millones de culers en el mundo.

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El Barça, unido en la vuelta, EFE

Qué diferencia con Àlex Castells, que retransmitió la remontada con una frialdad y poca pasión que daba escalofríos. Los espectadores que prefirieron ir a la cocina cuando Raphinha chutaba el penalti, porque el Barça de penaltis falla unos cuantos, y querían saber si había marcado escuchando el audio de TV3 creyeron que lo había fallado. Era el gol clave, en el añadido de la primera parte, un 2-0 era perfecto para acabar el medio tiempo, pero Àlex Castells, a quien algunos atribuyen en la intimidad otros colores que no son los azulgrana,  se limitó a decir "El segundo, el segundo" en lugar de un GOOOOOOOOL que habría levantado a los espectadores del sofá. A TV3 se le nota que hace años que no tiene los derechos televisivos porque les falta pasión. No era un Barça-Espanyol para tener que disimular. Valls conoce más a sus espectadores.

Àlex Castells, narrador del partido TV3
Àlex Castells, narrador del partido TV3

Al final TV3 se lleva la audiencia, porque ver el partido en locución de Juan Carlos Rivero en La 1 es ser sadomasoquista, madridista o las dos cosas a la vez. El Atlético se lleva la Final de su rey y el Barça se lleva la convicción de que el equipo no tiene rival en España y puede llegar donde quiera el señor Hansi Flick. El rey es él.