Vicente Garrido es uno de los criminólogos más reconocidos del país en relación al estudio de la psicopatía, campo en el que se ha especializado, investiga crímenes violentos y analiza el comportamiento humano extremo. Da clases en la universidad, es investigar, autor de varios libros sobre criminalidad y perfiles psicológicos, y en varias ocasiones participa en podcast, entrevistas en televisión y radio y programas. Él ha centrado la mayor parte de su tiempo en el estudio de la psicopatía, ha intentado entenderla y ver cómo se manifiesta en criminales con un carácter violento. Hay personas que cometen delitos pero tienen un perfil psicópata. Hay la voluntad de hacer daño detrás.
En varios medios como El Confidencial, Vicente Garrido explicó que tenemos cierta atracción a los asesinos en serie y a los crímenes con violencia extrema porque nos genera miedo y atracción a partes iguales. Estudiar las amenazas ayuda a anticiparlas y entenderlas mejor.
No todos los psicópatas cometen homicidios, algunos llevan una vida normal mientras destrozan a las personas
Para el profesor, la característica más clara de un psicópata es la ausencia completa de conciencia moral. Además de la frialdad o la falta de empatía. Un psicópata no siente culpa ni remordimiento por sus actos, ni siquiera por el sufrimiento que pueda causar a otros. Esta incapacidad para experimentar emociones éticas profundas es lo que, según el experto, convierte a los psicópatas en “los seres humanos más peligrosos que existen porque no tienen conciencia”.
No necesariamente esta falta de conciencia puede traer violencia física, si lo hace en los psicópatas criminales, los que cometen delitos graves u homicidios. Alguno psicópatas muestran una vida normal, van al trabajo, tienen una familia, pero pueden causar daño emocional o manipular a su entorno con gran destreza.
El criminólogo los define como “psicópatas funcionales”. Aunque no maten gente, las destruyen a nivel social y personal. Además, saben esconder muy bien su fachada de normalidad y encanto.