Hay una noticia buena y una mala para los amantes del fútbol. La buena: que dentro de dos días empieza el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México, un mes de partidos, de emoción, de goles, de eliminatorias, de los mejores jugadores del planeta. La mala: que muchos de estos partidos se podrán ver por TVE... con la narración del sospechoso habitual encargado de hacer los partidos de la selección española, Juan Carlos Rivero. La voz del fútbol en la cadena pública tiene amargados a los espectadores con sus equivocaciones y su partidismo, especialmente cuando está el Madrid de por medio. En este caso, aparca el fútbol de clubes para centrarse en la cita mundialista y las diferentes selecciones, pero la audiencia ya tiembla por lo que tendrán que sufrir. 

Victòria de la Roja contra el Perú IG
Victoria de la Roja contra Perú IG
Juan Carlos Rivero IG
Juan Carlos Rivero IG

De momento, para ir abriendo boca, a dos días de que empiece el fútbol de manera oficial, con el partido inaugural, esta madrugada ha habido el segundo y último amistoso de la Roja antes del Mundial. Después del empate contra Irak, esta madrugada los jugadores de Luis de la Fuente se han impuesto a Perú por 3 a 1. Un partido que ha narrado Juan Carlos Rivero, que ya pueden ser las cuatro de la madrugada, las nueve de la noche o las dos del mediodía, no decepciona nunca y siempre regala a los espectadores alguna de sus pifias. Y hoy no ha sido menos. La red ya tiembla...

Como han oído, una de las pifias del narrador de TVE ha llegado cuando ha sonado el himno de Perú. La otra pifia monumental del partido nos la ha regalado la megafonía del estadio cuando ha sonado el otro himno, el de la selección española. Un himno que ha durado... más de dos minutos. Más de dos minutos del lololololo instrumental, un himno que no se acababa nunca, y que ha provocado que incluso los jugadores de la Roja se lo tomaran a recochineo:

Os guste o no el fútbol, este Mundial preparad palomitas... ¿Por el nivel de juego que se verá? Ni idea. Pero seguro que las narraciones de Rivero prometen grandes noches.