Esta novena temporada de Com si fos ahir está reviviendo en audiencia. El culebrón de sobremesa tiene un problema innato: renunciando a explicar una trama central potente, como el incesto de los Montsolís, se alimenta de pequeñas tramas costumbristas que cambian mucho de un año para otro, y eso hace que el interés sea desigual.: A veces aciertan y a veces no tanto. Este año están haciendo unos números de récord. El capítulo de ayer fue el programa más visto del día en todas las teles si no consideramos los Telenotícies: un espectacular 22,8% de share, una cifra que no consigue ningún programa de TV3 ni de la competencia. Está en plena forma y TV3 ya ha firmado la décima temporada. El mérito de este año es doble: buenas tramas y sobre todo fichar actores totalmente consagrados. Desde Jordi Díaz a Nausicaa Bonnín o la gran Rosa Boladeras. Su Empar es una roba-escenas.

Rosa Boladeras Empar TV3
Rosa Boladeras Empar TV3

Hay algo en esta actriz que la hace hipnótica. Será la naturalidad con la cual actúa, que parece que no actúe, el posado, la dicción o el tinte extravagante que le han colado los guionistas y el equipo de peluquería. Pone en su sitio a los hombres sin reivindicar nada más que respeto, igualdad y seguridad. Lo desprende. Fuera del papel la actriz tiene dos ganchos adorables: tiene tres hijos actores, las chicas trabajando en el mismo folletín, una la hija mayor que tuvo con el actor Gabino Diego y la pequeña que tuvo con el actor Oriol Vila. Y una particularidad que ningún otro actor o actriz tiene: es política. Juanjo Puigcorbé fue concejal de ERC en Barcelona pero fue un desastre. Rosa Boladeras es concejala de Tot per Terrassa, el partido del exalcalde socialista, y gobierna la tercera ciudad del país, solo tras Barcelona y l'Hospitalet en habitantes, de manera profesional y popular. Pero Rosa Boladeras deja la Política.

Rosa Boladeras votando a Tot per Terrassa, Ig
Rosa Boladeras votando a Tot per Terrassa, Ig

Lo ha explicado a Vilaweb: "Empiezo una nueva etapa porque voy dejando la política. Este es el último año de mandato, pero ya hace unos cuantos meses que pedí permiso al alcalde para poder volver a la vocación de ser actriz, y ya dije que no iría a las próximas elecciones. Dejé de ser concejala de Cultura para no tener un conflicto de intereses con el proyecto del parque audiovisual de Terrassa, y ahora hago dedicación parcial llevando asuntos de presidencia, cooperación, solidaridad, justicia global y relaciones internacionales. Además, también me gustaría investigar otros aspectos, como la escritura. He hecho algunos cursos, pero tengo ganas de ponerme a ello un poco más. También tengo ganas de investigar el ámbito audiovisual. ¡Es que ya tengo cincuenta y tres años! Esto que dice la gente de: “Cuando me jubile, me gustaría…” ¡Uy, no, no! Yo lo quiero hacer ahora, todo lo que querría hacer". Hay elecciones municipales en mayo de 2027 y Terrassa ya no tendrá una de las concejalas con más empuje del gobierno. Rosa Boladeras quiere escribir y quiere dirigir audiovisuales. El empuje de sus 53 da gusto.