Este martes 16 de septiembre, una de las presentadoras más populares de Catalunya cumple 50 años. Es Samanta Villar. Sopla cincuenta velas al lado de sus dos hijos de 9 años, gemelos a partir de una ovodonación. Cuando quiso ser madre tardía se dio cuenta de que tenía baja la reserva ovárica y después de varios intentos tuvo que asumir que pariría con los óvulos de otra mujer. Y aquí le surgió el debate, serían hijos suyos pero sin su ADN. Los gestaría, los pariría pero no serían de sus óvulos. Una situación que ha querido compartir con todos en Telecinco, donde la han entrevistado en la plataforma Mediaset Infinity para el programa Madres: desde el corazón, un espacio de media hora que habla con madres famosas sobre la maternidad, como Ana Obregón (madre y abuela de su hija Anita), la catalana Melani Olivares (madre soltera de tres hijos, un adoptado y dos con dos parejas diferentes) o ahora con la periodista catalana.


Muy popular gracias al mítico espacio 21 días de Cuatro donde se sometía a lo que fuera durante 3 semanas, fumar puerros|porros, dejar de comer o vivir en una chabola. En TV3 llegó a presentar el 3/24. Ahora hace el magazín de tardes de Radio 4 de 4 a 7 con el nombre a más catalán de la parrilla, contrs Toni Clapés y el recién llegado Francesc Garriga. La tercera vía, el programa de Samanta Villar se llama L'entrellat (El intríngulis). En Telecinco ha explicado punto por punto cómo se sintió siendo madre de gemelos que genéticamente no son hijos suyos. Su pareja es el también periodista Raül Calàbria.



Samanta Villar explicando su historia, como la de tantas mujeres profesionales que retrasan la maternidad hacia los 40: "He tenido ganas de tener hijos. No he sido una mujer que haya dudado si quería ser madre o no. Cuando era joven no quería, pero sí, luego lo tuve claro. Estuve un año y medio intentándolo y, al cumplir el año, fui al médico para preguntar qué estaba pasando. A partir de ahí empezaron a ver que tenía baja reserva ovárica. En los años de desarrollo de tu trayectoria profesional comienzan tus años fértiles, y cuando te decides es cuando tu curva de fertilidad comienza a bajar. Recuerdo el día que me dijeron: 'No podrás concebir con tus propios óvulos, quizás tengas que acudir a la donación de óvulos'. Ese día recuerdo bajar por la escalera del médico y pensar: 'Mis hijos no van a ser hijos míos', y ese fue el momento en el que se me cayó una lagrimita y dije: 'Bueno, si no van a ser mis hijos, esta es la historia que vamos a tener mis hijos y yo'".

Y como siempre, reivindicativa, criticando que la ley no permite a sus hijos saber los cuales es a la donante, por si la quieren conocer o recurrir a ella por motivos médicos como donación de médula. Samanta Villar muy generosa como siempre con los espectadores, sin filtros, tal cual.