Decían que ahora sí, que ahora la cosa estaba más nivelada. Decían que ahora sí, que ahora no había tanta diferencia. Decían que ahora sí, que quizás sería el día, después de 25 partidos, que el Real Madrid femenino podría plantarle cara al Barça, y quién sabe, quizás llegaba ya el día en que las jugadoras merengues ganarían a las blaugrana por primera vez... Decían, decían, decían. Que sigan diciendo, porque el ridículo ha sido de los que hacen época. Después de tanta palabrería lanzando las campanas al vuelo, la realidad les ha dado una bofetada descomunal. Bofetada con la mano abierta a las aspiraciones blancas. ¿Por qué? Porque no solo no ha habido color, ni ningún tipo de igualdad sobre el césped, sino que ha sido todo lo contrario. El partido de Liga jugado en el Camp Nou este domingo ha dejado una paliza histórica, la mayor goleada entre los dos equipos, un 7 a 0 brutal, con un póker de goles de Clàudia Pina:

Las jugadoras de Pere Romeu pasaron por encima de las jugadoras del Madrid. Desde el primer momento se veía venir que la cosa iría de goleada histórica, y al final, un 7 a 0 y gracias, porque las jugadoras blancas podrían haber recibido muchos más goles si las Pina, Pajor, Graham y compañía hubieran querido hacer aún más sangre. Pero un 7 a 0 ya está bien para dejar claro (si es que alguien tenía alguna duda), que Barça y Madrid están a años luz, y que hay una distancia sideral entre los dos equipos. Un 7 a 0 que había curiosidad por ver cómo se trataría en los medios de la capital española. Una paliza del Barça al Madrid que casi ni aparece en la portada del diario As de este lunes, donde necesitas unos prismáticos para ver la pequeñísima mención. En cambio, ¿con qué creen que han abierto en la portada del rotativo madrileño? Con una imagen y un titular que provocan vergüenza ajena, este:

Vergüenza, no solo por la minúscula mención al Clásico femenino, sino por la osadía de sacar pecho porque tres jugadores salidos de La Fábrica (Víctor Muñoz, Fresneda y Fran García) jugaron el otro día con la selección española en la Nations League y que "34 canteranos han jugado con las distintas selecciones españolas en este parón". Hay que tener mucha jeta para sacar pecho cuando el motor de la Roja no son los jugadores de La Fábrica, sino los de la Masia, cuando Víctor Muñoz también jugó en La Masia, y siempre se ha mostrado más culé que merengue, y cuando por muchos jugadores que salgan de La Fábrica, después no tienen las narices de hacerlos jugar regularmente en el primer equipo del Madrid, que prefiere llenar el vestuario de fichajes de jugadores extranjeros, a golpe de talonario. Jactarse de defender su cantera es, incluso, grotesco. La red se lo ha dejado claro:

"Si la fábrica es tan buena, ¿por qué seguís comprando cracks ya hechos? La Masia pariendo cracks y AS llorando por la foto. Pura envidia de siempre", "Jajajajaja jajajajaja son tan sinvergüenzas qué te meten ha Victor Muñoz con calzador como canterano de ellos. El propio jugador ha declarado que el se siente canterano del Barcelona antes que del real trampas", "Y sobre la paliza en el femenino cuando van hablar sinvergüenzas", "Y ninguno en el primer equipo. Cantera para recaudar", "Esto lo hacen adrede? Ya es el método Chiringuito, o es porque realmente se lo creen?"... Cuando piensas que no pueden provocar más perplejidad, siempre se superan.