Es valenciana, pero ya hace tiempo que la vemos a menudo por Catalunya. Es una de las caras más queridas por los espectadores del APM?, especialmente, por su carácter socarrón, por su espontaneidad, por su simpatía y por su rapidez a la hora de dar la réplica a las personas con quien charla en 'Catalunya on falla'.
Una comunicadora maravillosa, en casa somos muy de Nerea Sanfe, un hallazgo que se merece que le den muchas más cosas, porque tiene un talento descomunal. La reportera, nacida en Godella, es una enamorada de nuestro país, que se ha recorrido de arriba abajo y de izquierda a derecha con su sección. Pero ahora que está de vacaciones, ha aprovechado para ir a un lugar muy nuestro que tenía marcado en rojo en su agenda personal. Nerea tenía entre ceja y ceja ir a uno de los lugares más emblemáticos de la geografía catalana: el Pedraforca. "Desde hace más de 20 años he visto el Pedraforca y he escuchado historias sobre su subida", reconoce. Una subida a la cima que en casa se había hablado muchas veces, por herencia familiar: "mi padre lo hizo hace años y mi madre siempre ha querido subirla".
Y ahora, a quien le ha tocado el turno de ir, es a Nerea, feliz, radiante, orgullosa y satisfecha, después de que "Yo ayer abracé una de las montañas más queridas de Catalunya y qué bonito fue". Una Nerea emocionada que solo llegar a lo más alto, tuvo un gesto que conmovió a sus padres: "Una videollamada con los papis, muchas fotos y una aventura que ya guardo en el corazoncito. Por suerte he tenido unas acompañantes de lujo", dice, mostrando imágenes de su videollamada con los padres o de la aventura de ir subiendo al Pedraforca con la compañía de las amigas que la acompañaron en este reto de subir los 2.506 metros hasta la cima. Evidentemente, durante la aventura hubo muchos momentos de risas, de mirar hasta arriba, de mirar hacia abajo, de detenerse a comer un bocado, una cervecita, unas olivitas y tortilla de patatas con pan con tomate. Ve pasando las imágenes clicando hacia la derecha, para ver, como decíamos, el momento mágico de estar en lo más alto y hablar con sus padres, emocionados con su hija cumpliendo uno de sus sueños:
Como ella dice, "¿Cuál es la próxima aventura?". No lo sabemos, pero sin duda, será difícil superar la paz, la alegría, la satisfacción de haber hecho lo que todos los catalanes deberían hacer como mínimo una vez en sus vidas: subir al Pedraforca. Nerea ya lo ha hecho, y no lo olvidará nunca.