Nos encanta Sant Jordi. Qué bonito es el 23 de abril en Catalunya. La Diada no oficial del país. Todas las calles de las ciudades y los pueblos, llenos de gente feliz, enamorada, con un libro y una rosa bajo el brazo. Una jornada maravillosa, radiante, rebosante de amor. Una tradición como no la hay en todo el mundo. Regalar y que te regalen libros y rosas. Y en muchos casos, disfrutar del amor y el día con quien llevas compartiendo toda la vida. Como un presentador histórico de TV3, uno de los profesionales más queridos de la casa, que hace poco anunció que colgaba las botas, que se jubilaba. Hablamos del gran y apostoflant Jordi Robirosa.


La voz del baloncesto en nuestra casa es un tipo encantador. Excelente delante de una cámara o narrando partidos, pero además, buena gente hasta decir basta. Defensor de Catalunya y de nuestra lengua, en una fecha tan señalada y catalana como la de hoy, no podía faltar a la tradición y le ha regalado unas rosas preciosas a su querida mujer, Carina. Llevan juntos toda la vida, son la pareja perfecta, se quieren, se complementan y llevan juntos, el uno al lado del otro, desde hace casi medio siglo. 47 años, que se dice pronto. Y tan enamorados como el primer día.
De hecho, hace justamente un año, por el Sant Jordi de 2025, el bueno de Jordi publicaba una imagen preciosa, en blanco y negro, de hace 40 años, de unos jóvenes Jordi y Carina, mirándose con los ojos brillantes y enamorados: "Nos gusta mirar esta fotografía que nos hizo nuestro amigo José Luis hace más de 40 años. Quizás porque transpira felicidad; una felicidad que la ha reafirmado la llegada de nuestro nieto Màrius, criatura dulcísima. Otro Sant Jordi, Carina y, ya ves, como en esta ya vieja fotografía. ¡Feliz Sant Jordi a todos!"
Y ahora, para este 2026, una nueva imagen y unas palabras bonitas. Como dice el propio Jordi, "A ver Carina, dime: ¿cuántos santjordis hemos pasado juntos? ¿47? Y, ya ves, mantenemos la ilusión del primer día; ahora que ya somos abuelos". Bien lo pueden decir. Una llama que permanece encendida, ahora, con nuevos alicientes como los de tener nietos. Una jornada, la de este 23 de abril, especialmente bonita y representativa para Jordi, no solo por su nombre, sino sobre todo, por lo que significa para el país: "Sant Jordi nos define como pueblo: la rosa para demostrar una profunda estimación y los libros, que nos hacen más cultos, mejores. A todos os deseo un feliz Sant Jordi y, un pequeño consejo, no desaprovechéis la ocasión de expresar a los que tenéis a vuestro lado la palabra más bonita que tenemos en nuestro idioma: te quiero".
Hagan caso a Jordi. Si aún no lo han hecho hoy, salgan a la calle, paseen cogidos de la mano de la persona que aman, regalen rosas y libros y digan un "Te quiero" bien alto. Una palabra que nunca deberíamos cansarnos de pronunciar. Felicitemos a Jordi, por su día, pero sobre todo, por la pareja tan bonita que forman con su mujer. Jordi y Carina, maravillosos. Feliz Sant Jordi y que vengan muchos más.