Esta noche de jueves La Sexta ha programado el regreso de Ana Pastor con un especial de El objetivo desde Minneapolis donde se están produciendo abusos policiales muy graves hasta causar dos muertos en manos de la policía de Donald Trump. Ana Pastor ha corrido a esta ciudad de los EE. UU. para hacer un especial. En su país, España, hay un caso no muy lejano de abusos policiales golpeando pacíficos manifestantes, el 1 de octubre de 2017. Aquel día La Sexta tenía un reportero de El intermedio, Gonzo, que fue capaz de emitir 10 minutos de reportaje del 1-O por la noche sin ni una mención a los golpes de porra. Todavía está disponible en la web de la cadena. Una vergüenza periodística. La cadena de Ferreras contra los indepes y contra las ancianas que iban a votar y las golpeaban. La vergüenza de cómo trató la cadena en general y Ana Pastor en particular aquellos hechos contrasta con las prisas por ser en el lugar donde hay abusos policiales al otro lado del mundo.

Ana Pastro, La Sexta
Ana Pastro, La Sexta

Tras los matones de Trump, dice La Sexta. ¿Y los "matones" de la Policía Nacional el 1-O? Joel Joan ha retuiteado un comentario muy acertado de Antonio Baños compartiendo la indignación contra Ana Pastor, pobres manifestantes norteamericanos, a los votantes catalanes del 1-O que les den. Chico la vi "tras los matones del 1 de octubre": Aquí el relato siempre es que la policía española fue heroica, ni un Salvados del catalanísimo Jordi Évole explicando quién decidió golpear votantes, ni un El objetivo, ni un Al rojo vivo. Más periodismo o menos:

retuit joel joan
retuit joel joan

El matrimonio Ferreras-Pastor domina el relato informativo. A los indepes no les cuela. En una entrevista habló de la vida en pareja con su jefe: "A mí en casa él me llama Pastor como en la tele. Yo a él le llamo 'Ferri' en casa. En el teléfono lo tengo como 'Ferreras' como todo el mundo, pero en casa es Ferri. Él a mí intercala más, me llama 'Pastor' o Ana". Ferri, un apodo íntimo. Son pareja desde que coincidieron en la Cadena Ser donde él dirigía los Informativos y ella era redactora. Se llevan once años, no es mucho. Ella tiene 48 años y él toca los 60. Tienen un hijo en común: "Él sabe cocinar, yo no. A mí no me gusta ni sé. A él le hace gracia. Yo no hago con cariño una tortilla a la francesa. En pijama seguimos hablando de política y de TV. Nuestra casa es como una redacción. Somos muy intensos para desgracia de nuestros hijos. Soy una madre durísima, un poco Merkel. La dura soy yo, no le hago cosas malas al niño pero tiene una educación dura porque tiene de todo. Que se sientan culpables de la suerte que tienen para portarse mejor con el resto". Al servicio del grupo Atresmedia. Los propietarios catalanes y unionistas de Planeta pagan y mandan. Hacia Minneapolis.