Joaquín Sabina cumplirá el próximo mes de febrero 77 primaveras. Se despidió de los escenarios a finales del año pasado con su gira ‘Hola y adiós’, de 71 conciertos por toda España, América, Londres y París. Dijo adiós tras cuatro conciertos en Madrid, la ciudad que siente suya, aunque es natural de Jaén. Cree que ha llegado el momento de tomarse la vida con más calma, y las giras no se lo permitían. Él reconoció públicamente que no ha sido un buen marido, ni un buen padre, ni tan siquiera un buen amante. Ahora quiere recuperar el tiempo perdido, especialmente con su mujer y sus dos hijas.

Joan Manuel Serrat tiene claro que Joaquín Sabina no podrá pasar mucho tiempo sin subirse a un escenario. Él es una persona inquieta, pero podrá dedicarse a sus aficiones como la pintura o la escritura. Se rumorea que podría estar escribiendo un libro de memorias, incluso preparando nuevas canciones. Su intención es publicar un nuevo trabajo discográfico pero sin gira.
"Estoy viviendo unos días, unos meses y unos años que no había tenido en mi vida, sin agenda, sin compromisos, sin nada que hacer, volviendo a dedicarle tiempo a mis amigos y a mis amores, que estaban muy abandonados", asevera.
Joaquín Sabina sufrió un ictus en febrero de 2001
Joaquín Sabina quiere disfrutar de la vida después de sufrir un duro revés de salud en febrero de 2001, cuando padeció un ictus. Ahora solo le pide a la vida salud. "Le pido salud. Que el deterioro no venga con prisas. Últimamente pienso mucho en la salud. Con todo esto que me ha pasado y con la jubilación, no tienes más remedio".
Incluso ha surgido en su horizonte lejando el concepto de la muerte: "Nunca pensé en la muerte. La muerte no existía para mí. Era una cosa que le pasaba a los demás, pero a mí no. Ahora lo pienso sin miedo porque con 76 años que tengo y 77 que cumpliré dentro de un mes, hay que pensarlo. Hay que pensar en el buen morir y en el buen envejecer”.
Reconoce que ha vivido una vida inigualable, cargada de éxitos, fiestas, amantes, relaciones íntimas, alcohol y drogas. Ahora mismo todo aquello es su pasado, lo que le ha hecho crecer como persona, madurar y descubrir lo verdaderamente importante de la vida. No cambiaría nada de su pasado porque al final es su historia, aunque no haya sido la mejor, pero ahora quiere arreglar el presente y vivir mejor en el futuro.
