Ana Rosa Quintana es la gran reina de la tele. Es Isabel II, por antigüedad (o veterania) y por popularidad. Es de largo la que hace más años que tiene uno matinal en televisión, concretamente a Telecinco. 18 temporadas seguidas en antena, El programa de AR se estrenó en el 2005. Nadie aguanta tanto. Ningún catalán: ni Cuní, ni Griso, ni Heredia. Y es la líder, también en Catalunya. El último programa hizo un 12,5% y 55 mil catalanes pendientes de su show mientras Ariadna Oltra, más breve e informativa, se conforma con 12,6% y 39 mil espectadores. En España AR es líder con más comodidad y ronda el 18%. Por eso es noticia cuando acierta, cuando se moja (es una anti-independentista furibunda) y cuando expone su vida familiar. Tiene tres hijos de dos maridos y los gemelos acaba de cumplir 18 años y ya son carne de prensa rosa.
Según Hola: "La periodista ha conseguido mantener su privacidad al margen de su exitosa carrera. Y, ahora, los dos jóvenes ya han decidido cómo quieren vivir: fuera del foco. No seguirán los pasos de su madre y tienen la referencia de su hermano mayor, Álvaro Rojo Quintana, que siempre ha podido mantenerse en un segundo plano". Álvaro es abogado. Los gemelos son buenos estudiantes. Y no quieren vivir de la tele ni de la fama.
Álvaro, el gran desconocido
Según Telecinco El hijo mayor de Ana Rosa, de 36 años fruto de sus cuatro años de matrimonio con el también periodista Alfonso Rojo, se ha mantenido en un discretísimo segundo plano durante todos estos años de reinado de su madre en las mañanas televisivas. Este abogado especialista en Derecho Penal, Penitenciario y Compliance no ha querido ser conocido pese a la abrumadora popularidad de sus padres, consiguiendo esquivar el foco mediático incluso cuando pasó por el altar con Ana Villarrubia, con quien viaja y comparte su tiempo cuando sus respectivos trabajos les permiten".
El hijo mayor, a la inversa de su mujer, no tiene redes sociales. Una manera de proteger su privacidad. La famosa es la madre. Punto.