Juan Tamariz será siempre el mejor mago que jamás habremos visto en la TV. Y lo era por su sencillez. Era lo opuesto a David Copperfield. Tamariz no era guapo, ni elegante, ni hacía desaparecer la Estatua de la Libertad como el estadounidense. Tamariz hacía solo juegos de cartas, era estrafalario, diríamos que feo en palabras de los años 80, despeinado y chillón. Su final de cada truco, tocando un violín imaginario y bramando nia,na na naaaaa, se clavaban en las retinas de los 11 millones de personas que lo veían haciendo magia en la TV, por ejemplo en el concurso Un, dos, tres. Ha muerto a los 83 años y su único sucesor, por talento y repercusión, es catalán: El Mago Pop. Este es el adiós que le ha dedicado su maestro:

El Mago Pop diu adeu a Juan Tamariz, Ig
El Mago Pop dice adiós a Juan Tamariz, Ig
Mago Pop vestit de petit com Tamariz, Ig
Mago Pop vestido de pequeño como Tamariz, Ig
El Mago Pop / Gtres
El Mago Pop / Gtres

Antonio Díaz: "Nos ha dejado uno de los magos más grandes de todos los tiempos. Un genio que ha sido inspiración para generaciones de magos e ilusionistas. Un pozo infinito de sabiduría, un apasionado de nuestro arte y uno de los mayores divulgadores de la historia de la magia. Maestro de maestros, te echaremos muchísimo de menos. Tu violín invisible seguirá sonando". Y añade un vídeo del pequeño Mago Pop cuando era un niño en un programa de TVE con Jaime Bores vistiendo y hablando igual que Tamariz haciendo magia. Todo empezó con un niño comprando los fascículos coleccionables; ahora nadie sabe qué son, de "El mundo mágico de Juan Tamariz". Que en Catalunya era queridísimo y admirado lo muestra el tuit de la gran Maria Nicolau, la cocinera que lo veía en el programa infantil Cajón de sastre de Míriam Díaz Aroca en TVE: "Recuerdo que veía a Tamariz en "Cajón Desastre", sentada en el suelo del comedor (¿era los sábados? ¿Era los domingos?) comiendo crispis, y me hacía cagar de miedo. ACS".

Entrevista Maria Nicolau, Xef / FOTO: Carlos Baglietto
Maria Nicolau, Xef / FOTO: Carlos Baglietto

Un sucesor catalán, una fan catalana y otro emotivo adiós, el de la hija de Tamariz, Ana Tamariz, que es la directora de la Gran Escuela de Magia Ana Tamariz dedicada a difundir el arte de la magia. La hija no se parece al padre físicamente pero sí compartían la misma pasión: los juegos de cartas. Tamariz ya era mayor, no hacía espectáculos y vivía en una residencia de ancianos en Madrid, Ballesol: " Con inmensa tristeza, hoy me despido de mi padre, una persona increíble, muy querida y admirada por todos. Agradecidísima por todo el amor que me dio y por todo el amor a la Magia que nos regaló. Su recuerdo y su inconmensurable obra estarán siempre con nosotros. Gracias a todos los magos, amigos y familiares que le habéis acompañado a lo largo de toda su vida ¡hasta el último día!. Mi agradecimiento también a la residencia Ballesol, a los hospitales Clínico y Cruz Roja y a los chicos de las ambulancias todos con un corazón enorme".

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

A post shared by Ana Tamariz (@anatamariz)

Tamariz, un ilusionista, que se dedica al oficio más bonito del mundo: ilusionar a la gente.