En Giza se encuentran las pirámides más famosas de la historia, envueltas por un halo de misterio. La más pequeña de las tres, la de Micerino, construida hace más de 4.500 años, es analizada con lupa por un misterio. Un equipo de investigadores del proyecto internacional ScanPyramidsha detectado dos anomalías estructurales en la cara oriental de este antiguo monumento. Se trata de cavidades llenas de aire, así que en algún punto debería haber algún espacio, como pasillos ocultos. Se podría tratar de una entrada secreta a la pirámide.

Vistes de les piramides des del Gran Museu Egipci de Guiza
Vistes de les piramides des del Gran Museu Egipci de Guiza

La de Micerino es una de las pirámides que se puede visitar por turistas. La única entrada visible era una al norte del monumento, típico en el Imperio Antiguo. Pero unos arqueólogos se cuestionaron que la parte este de la pirámide estuviese cubierta por bloques de granito perfectamente pulidos.

Se dio con ella gracias a técnicas no invasivas. Tomografía de resistividad eléctrica (ERT), radar de penetración terrestre (GPR) y pruebas ultrasónicas (UST). Estas herramientas permiten 'ver' a través de las piedras sin necesidad de dañarlas, midiendo la resistencia eléctrica, la reflexión de ondas electromagnéticas y la propagación del sonido en el interior de la estructura.

Estudiaron la cara B de la pirámide

Un grupo internacional de investigadores, integrado por especialistas de la Universidad de El Cairo y de la Universidad Técnica de Múnich (TUM), utilizó un método de combinación de imágenes para reunir la información obtenida mediante tres técnicas distintas. El análisis resultante fue concluyente: se identificaron dos cavidades inusuales justo detrás de la zona de granito pulido.

La primera cavidad, denominada A1, se sitúa a 1,35 metros de profundidad y presenta unas dimensiones aproximadas de 1,5 metros de ancho por 1 metro de alto. La segunda, llamada A2, está a 1,13 metros de la superficie y mide alrededor de 0,9 metros por 0,7 metros. Se considera que ambas anomalías corresponden a espacios huecos llenos de aire. Además, su disposición en línea vertical sugiere que su existencia responde a una planificación deliberada.

“Después de la validación significativa de un pasaje oculto en la Pirámide de Keops en 2023, ScanPyramids vuelve a aportar un descubrimiento de gran relevancia en la meseta de Giza”, explica Christian Grosse, profesor especializado en ensayos no destructivos en la TUM, en su artículo publicado en la revista NDT & E International. “La técnica que hemos desarrollado permite obtener inferencias muy precisas sobre la estructura interna de la pirámide. La posibilidad de una segunda entrada es altamente razonable, y nuestros hallazgos nos acercan mucho a confirmarla”.

Parece que no se trata de ninguna grieta ni defectos constructivos, son espacios vacíos intencionados, es decir, podría existir esa entrada secreta oculta.

piràmide Kefren
piràmide Kefren