El año 2000 nació, televisivamente hablando, un personaje que se hizo habitual en muchos programas. Un terremoto con una energía que no te la acababas. Una bomba de relojería que ponía patas arriba los platós donde la invitaban: La Terremoto de Alcorcón. Una cantante-vedette patria que se hizo muy famosa con aquel Time goes by con Loli, versión del Hung up de Madonna, haciendo aeróbic...

Quien le daba vida, todavía ahora, es una actriz madrileña, criada en La Palma del Condado, Huelva, que se llama Pepa Charro. Ha colaborado en muchísimos programas de tele como El perro verdeEl show de los MorancosARSálvameMQMDonde estás corazónSabor a ti9 de cada 10Dolce Vita. Tu cara me suena, Masterchef Celebrity, Maestros de la costura y muchos otros, pero también ha hecho de actriz en series y películas como Arde Madrid, Paquita Salas, Muertos S.L., El Ministerio del tiempo, Aída, Padre no hay más que uno, Truman o Los amantes pasajeros. Una intérprete que ha amado y ha odiado a su célebre personaje, tal como le ha confesado a Sílvia Abril en 2Cat, donde ha alborotado el plató de I ara, què?, no como Terremoto de Alcorcón, sino como Pepa Charro.

Allí, en perfecto catalán, ha revelado que ha habido más de uno, de dos y de tres días que ha querido matar y enterrar, literalmente, a la Terremoto. "A veces estás muy contenta con tu personaje y a veces lo quieres matar. Yo tuve un momento, con el pelotazo de 'Con Loli', que todo era Terremoto y nadie miraba a la Pepa. Y un día yo dije: 'Yo quiero matar a La Terremoto'". Incluso, un amigo suyo había heredado tres nichos en Mallorca, y se los quiso regalar a tres amigas con tres alter egos: "La Prohibida, Vivian Caoba y yo". Les dijo que cuando quisieran matar al personaje, hicieran una fiesta y pusieran dentro del nicho los tacones y la peluca. "Y yo, el año 2007-2008 dije: 'La quiero matar porque ya no soporto más a La Terremoto', es que es agotadora".

Una Pepa que ha recibido una visita sorpresa, la de Nadia Nicolino, una joven que dejó la farmacia para trabajar de camionera y que ha hecho real, por unos momentos, el sueño de infancia que tenía ella: convertirse en camionera como su padre y su abuelo. Los fans de La Terremoto de Alcorcón seguro que no quieren que la mate nunca, pero desde aquí pedimos ver también mucho más a Pepa, porque es una actriz maravillosa.