Esperando a Godot es uno de los clásicos de la literatura universal del siglo XX y probablemente, una de las obras más paradigmáticas del teatro del absurdo. Escrita en francés a finales de los años 40 por el escritor irlandés Samuel Beckett, se publicó el año 1952. Los protagonistas del libro, dos vagabundos, Vladimir y Estragon, que esperan en balde a un tal Godot en medio de un camino. El lector nunca llega a saber de quién se trata ni cuál es el asunto a tratar con él. Misterios de una obra llena de simbolismos e interpretaciones que ahora ha añadido una curiosidad más a raíz del foco que ha puesto Màrius Serra después de ver un tuit en la red.

marius sierra acn

ACN

El escritor, periodista y enigmista y autor de los anagramas más brutales de la lengua catalana, como el que le 'dedicó' a Toni Cantó ("Nací tonto"), es una de las personas que sabe más de letras del país. Todo un erudito que al mismo tiempo es un firme defensor de las libertades de los catalanes y que siempre ha dejado claros su postura sobre el procés y su apoyo incondicional a los presos políticos, como su buen amigo Jordi Cuixart. Ahora, Serra se ha hecho eco de un hallazgo por parte de la revista de literatura catalana Stroligut en la traducción de Esperando a Godot que hizo Joan Oliver en el año 1960.

esperando godot

Casualidades del azar, en la página 155 de la traducción se lee el siguiente y breve diálogo entre dos personajes: -"Qué, ¿nos vamos?". - "Vayámonos". Un detalle que el escritor destaca resumiendo a la perfección su contenido: "Síntesis de los Hechos de Octubre del año diecisiete. Beckett + Oliver + Aritmética Cuántica". No ha sido el único que ha prestado atención a la coincidencia:

Teatro del absurdo... y no tan absurdo.

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