Francisco de Borbón y Escasany es el V duque de Sevilla, título concedido en 1823 por el rey Fernando VII a su sobrino Enrique de Borbón y Borbón-Dos Sicilias. Ha ofrecido una entrevista para Vanitatis en la que, palabras textuales, apunta que “hay que casar bien a Leonor”. Unas afirmaciones que ponen bajo presión a la hija del rey Felipe VI y la reina Letizia, que a sus 16 años ya hay en la familia quien está pensando en pasarla por el altar.

Como si no hubiera nada más de lo que preocuparse en lo que concierne a la Casa Real, rancisco de Borbón ya está pensando en quién será el marido de la princesa Leonor. El duque considera que se tiene que “casar bien” para que el apellido Borbón prevalezca.

Leonor en Barcelona con chico que parece su novio GTRES
Leonor en Barcelona con chico que parece su novio GTRES

La princesa Leonor ya recibe presiones sobre con quién debe casarse

“La princesa Leonor puede ser la última Borbón, si no se casa bien”, comenta en la entrevista. Vamos, nada de camareros, profesores o conserjes. Y mucho menos con periodistas divorciados. Debe ser alguien que no haya salido de la plebe y que no pueda generar disgustos o llevar los pantalones en casa.

Porque para el duque, el apellido Borbón “significa muchos años de historia. Hay que tener en cuenta que es el apellido real más antiguo de Europa”. Tal y como relata en su libro 'Cuasi memorias', en el que Francisco de Borbón relata algunos de los momentos más destacados de su vida, se define a él mismo como “una persona que siempre intentó cumplir con su deber y trató de llevar el nombre de España donde quiera que vivió”. Es decir, todo lo contrario del rey emérito Juan Carlos I. Quizás debería pedirle explicaciones a él sobre esto del honor y la historia del apellido Borbón.

Francisco de Borbón considera que el apellido Borbón está muy “limpio”

Aunque parece que le da bastante igual como haya tratado el emérito a su apellido. Le preocupa más lo “que pasó con los Austrias o los Habsburgo”. “Ojalá que con el apellido Borbón no pase lo mismo”, insiste. Porque para él, “apellidarse Borbón es una tradición básicamente familiar a la que tengo mucho respeto y siempre defenderé”.

Ojo, que sigue: “Soy muy consciente de que todos los que lo llevemos tenemos la obligación de mantenerlo limpio, pues es un patrimonio de la familia y al llevarlo durante una vida, cuando pase al siguiente, tiene que estar tan limpio como cuando nos lo entregaron”. Tan limpio como lo ha dejado el emérito.

Juan Carlos entrando en Zarzuela Europa Press
Juan Carlos entrando en Zarzuela Europa Press

Indignado por que la opinión pública cuestione los actos de la monarquía

Un emérito para el que también tiene palabras. El duque lo defiende. Y además de duque, nos demuestra que sería un excelente vendedor de motos. O no. "Juan Carlos de Borbón hizo por España lo que casi nadie ha hecho. Sería un gran error histórico que solo se le recordara por los últimos acontecimientos cuando tanto contribuyó a que España se convirtiera en una democracia. No se puede juzgar al rey por los devaneos de ahora. Hay que valorarlo por el gran papel que hizo en la Transición", comenta.

Y para concluir, un signo de indignación por estar en el punto de mira de la prensa i que esta cuestione los actos de la realeza: “Vivimos un auténtico Gran Hermano. Antes hubiera sido diferente, pero ahora estamos en el punto de mira para señalar cualquier desliz”.