Mette-Marit, la princesa y heredera al trono de la familia real noruega, ha despertado la preocupación por su estado de salud actual. En el año 2018 le diagnosticaron fibrosis pulmonar crónica, una enfermedad que perjudica el tejido de los pulmones y que, actualmente, le ha hecho empeorar sus problemas de respiración, preocupando a la familia real y también a la prensa. El principal indicio de este empeoramiento ha sido el gesto del príncipe Haakon de Noruega, el cual, viajaba a Japón por asuntos institucionales, ha anunciado que acortaba su estancia en el país asiático a causa de la situación de salud de la princesa. Quien también ha cambiado sorprendentemente su agenda ha sido la princesa Ingrid Alexandra, la hija mayor del matrimonio, que también está preparando su regreso desde Australia, país donde reside actualmente.


Ambos movimientos de la familia real noruega han puesto el foco en la salud de Mette-Marit, la princesa de 52 años que estaría sufriendo un grave percance de salud por su enfermedad crónica. El hecho de que el príncipe Haakon de Noruega haya decidido volver antes al país para estar al lado de su mujer es bastante decisivo. Concretamente, su visita a Japón debía durar desde el 1 de junio al día 4, pero finalmente, la parada en Hachinohe ha tenido que ser cancelada por los motivos de salud de la princesa que directamente confirmó la Casa Real Noruega. El príncipe Haakon visitaba el país asiático por motivos puramente institucionales y económicos y así favorecer el vínculo de diferentes sectores. Finalmente, la situación requiere que el príncipe esté al lado de Mette-Marit.

Actualmente, la Casa Real Noruega ha sido muy directa y contundente con la situación de salud de Mette-Marit y no se ha escondido en relatar que la salud de la princesa es delicada. El mismo príncipe Haakon de Noruega lo ha relatado a la prensa, confirmando que su hija, Ingrid Alexandra, ahora quiere estar más cerca que nunca de su madre, a causa de su estado de salud actual. A este empeoramiento, también se suma la sentencia contra Marius Borg, el primer hijo de Mette-Marit fruto de una relación anterior al príncipe Haakon. Concretamente, la Fiscalía Noruega ha solicitado siete años y siete meses de prisión para Marius Borg, una situación que todavía complica más los ánimos y la situación de Mette-Marit.

La prensa noruega ha interpretado los últimos movimientos de la Casa Real como unos gestos totalmente preocupantes respecto al estado de salud de Mette-Marit. En las últimas horas también se ha comentado mucho la posibilidad de un trasplante de pulmón. Sin embargo, el príncipe no ha confirmado ni desmentido esta opción y ha relatado públicamente que confía plenamente en los profesionales sanitarios a la hora de tomar una decisión como esta. De momento, tanto el príncipe Haakon como su hija, la princesa Ingrid Alexandra, se reunirán lo antes posible para estar con Mette-Marit. La prensa y la ciudadanía noruega está pendiente de los avances de salud de la princesa.