Felipe VI cumplió 58 años la semana pasada y el paso del tiempo no ha sido generoso con él. Aquel chico alto, rubio, de ojos azules ahora es un hombre aburrido, sin personalidad, con los dientes negros, como se ve en la foto de portada de este artículo, y la mirada perdida. Su reinado ha pasado sin pena ni gloria y ya todos los monárquicos piensan que Leonor lo hará mejor. Cuando era joven, Felipe llenaba como un joven atractivo portadas de la revista más monárquica, ¡Hola!, en escenas que hoy serían impensables en Leonor: revolcándose medio desnudo encima de un yate con una rubia despampanante a quien en la revista ni conocían. El titular de los años 80 era especialmente malo, para no molestar a nadie no se entendía nada: "Especial atención del príncipe hacia una de las jóvenes de su grupo de amigos: su amistad se comenta en Mallorca". Se supo después que era Isabel Sartorius

La dura realidad es que ahora Isabel Sartorius está ingresada en una residencia médica según revela Diez minutos, por sus problemas de salud mental y ha sido Pilar Eyre quien le ha dedicado su artículo de Lecturas para recordar que aquella portada de Hola valió mucho dinero, porque se compraron dos colecciones de fotos, las publicables y las impublicables. En las imágenes censuradas que quedan en la caja fuerte de Hola había Felipe e Isabel haciendo prácticas más íntimas, se supone que sexuales, Eyre las califica de "tórridas".

Eyre: "El 20 de agosto de 1989 nos despertamos con la noticia del año, y quizá de la década ¡el príncipe Felipe tenía novia! ¡ese chico casi adolescente al que hace poco veíamos agarrado a las faldas de su madre retozaba en la cubierta de un barco con una rubia escultural con esa tranquila sensualidad de los cuerpos que se conocen mucho! Las fotos se tomaron en la isla de Cabrera. A bordo de la lancha Njao una sirena rubia se abrazaba al heredero de la corona española como en una serie californiana. Por esas imágenes se pagaron quince millones de pesetas. Otras, más tórridas, se guardaron en un cajón. Poco después supimos que la voluptuosa muchacha se llamaba Isabel Sartorius Zorraquín, que tenía 24 años, tres más que el príncipe, y que llevaban juntos varios meses, rodeados de un férreo secretismo". La que quedó destrozada por aquellas fotos fue ella. Casa Real destrozó la relación haciendo correr rumores de la futura reina: mentirosa, falso currículum, ligera en las relaciones e hija de una adicta a las drogas y con problemas de salud mental. Al final ha acabado mal

Felipe quedó como un donjuán seductor y la joven Sartorius ha acabado ingresada. Murió el hombre de su vida: César Alierta, mucho mayor que ella. Y Felipe la olvidó después de enrollarse al aire libre a bordo de un yate en Cabrera