No es el lugar que más le apasiona del mundo, pero tampoco le hace ascos. Así como Letizia ya ha dejado claro, por activa y por pasiva, que a ella no la verán más en una plaza de toros, que a ella, eso de matar toros no le va (como a cualquier persona con dos dedos de frente), su maridito Felipe no está por la labor, y cuando hay alguna cita taurina importante, se deja ver. Sin llegar a la pasión enfermiza de su hermana, la infanta Elena, de su padre Juan Carlos o de sus sobrinos, Froilán y Victoria Federica, Felipe también hace acto de presencia de vez en cuando en alguna plaza, para que los toreros le brinden las orejas, los rabos y lo que haga falta al monarca. Como pasó hace unas semanas en Madrid, por ejemplo, con el torero Roca Rey.

El monarca fue a la Corrida de la Prensa de Madrid, aprovechando la Feria de San Isidro, una corrida que se celebró en la plaza de toros de Las Ventas el pasado 28 de mayo. Una cita que provocó un hecho insólito, poco habitual, con la presencia real. Y es que Felipe no ocupó el palco de honor, sino que siguió la corrida desde el tendido. Una imagen que planteó algún dolor de cabeza a los organizadores, tal como destaca este lunes El Confidencial Digital. Y muchos interrogantes entre ellos, los informadores reales y el público. Y parece que la respuesta se encuentra en una persona. Esta, que también estuvo en la misma corrida:

La infanta Elena, la hermana del rey. Según el citado medio, la decisión de Felipe de no ocupar su lugar en el palco presidencial e ir mucho más abajo "no se trató de una decisión fortuita, ni de un improvisado gesto de cercanía del rey a los espectadores". Y es que tras este extraño comportamiento "se esconde una estrategia, un plan muy concreto de la Casa del Rey: evitar a toda costa un encuentro de Felipe VI, más aún una fotografía fortuita, con la infanta Elena". Con la infanta como una conocida aficionada a las corridas de toros, y con la certeza de su presencia más que probable en el recinto, las posibilidades de un encuentro aumentaban exponencialmente. Y querían evitarlo a toda costa. De ahí que el rey fuera a una localidad en el tendido, "para evitar que se le viera junto a su hermana. Sería una 'imagen incómoda'", según comenta el círculo más íntimo de Zarzuela: "El rey quiere evitar encuentros públicos con su hermana”.

Felipe tiene la mosca detrás de la oreja: "desde Zarzuela han detectado movimientos extraños dirigidos a realzar la figura de la hermana mayor del rey. En los ámbitos cercanos a Felipe VI se sospecha que existe una maniobra para presentar a Elena como una cierta 'alternativa'. No tanto al rey, cuanto a su hija, la princesa Leonor". Hay una canción muy casposa y machista de Manolo Escobar que dice que "No me gusta que a los toros te pongas la minifalda". Pues a Felipe, lo que no le gusta, es que en los toros lo vean al lado de su hermana Elena.