El rey Juan Carlos ya hace muchas semanas que se cachondea desde la distancia de los ciudadanos del país que un día reinó. Su huida por patas de España hacia los Emiratos Árabes es de las que hacen época, escondiendo la cabeza, no bajo tierra como los avestruces, sino bajo un refugio dorado y vergonzosamente exclusivo. Pero la casa es grande y aquí, ir pagando los caprichos del monarca y callando, financiándole al campechano una estancia de lujo en uno de los hoteles más exclusivos del mundo. Y encima, el emérito todavía tiene la jeta de decir que se aburre y que quiere volver.

Juan Carlos (GTRES)
El diario Público escribe los motivos por los que en zarzuela y en el Gobierno callan como las ratas cuando se les pregunta cuánto cuesta mantener al Borbón y a su séquito de escoltas que velan por su seguridad. Según explica el medio, "el Ejecutivo se aferra a un acuerdo de la época de Felipe González para mantener en secreto el gasto que implica el dispositivo de protección en Emiratos Árabes Unidos. Sostiene que esos datos, de hacerse públicos, supondrían un 'grave riesgo' para el emérito"... Pobrecito emérito... Hay que ser miserable. Pobrecitos los ciudadanos que las están pasando canutas para llegar a fin de mes y que pagan su estancia y la de los escoltas sin saber cuánto ni hasta cuándo.

Juan Carlos (GTRES)
"No es posible saber cuántos son ni tampoco qué salario perciben por proteger a Juan Carlos I en Emiratos Árabes Unidos: el Gobierno ha rechazado una solicitud formulada a través de la Ley de Transparencia que buscaba, precisamente, arrojar luz sobre estos puntos". Según justifican, dar informaciones como estas "pudiera generar riesgos o perjuicios graves para la seguridad y defensa del Estado. Estamos hablando de quien fue jefe del Estado en España, con lo cual su seguridad es una seguridad que evidentemente concierne al estado español". Esta es la transparente monarquía española.